#HastaElMundoCambio
F.P.
La definición de lo que significa ser aliado está en debate en estos días con tanto zarandeo económico que surca de norte a sur y de este a oeste a todo el globo. Una discusión válida, tanto para líderes de países, regiones de países, aunque también para la perspectiva intra nacional. Pues lo sólido se ha desvanecido en el aire.
La reversión de la historia impulsada por el gobierno trumposo ha llevado la situación hasta un panorama similar al de la primera mitad del Siglo XX. Con el tácito fracaso de la globalización extendida desde fines de los años 80 y principios de los 90, de la mano de Reagan, Clinton, Gorbachov y a nivel local por el tándem Carlos Menem-Domingo Cavallo.
En sentido inverso a lo que antropólogos denominan “la década más odiada” como fueron los 90, de aquella apertura se ha mutado hasta la repentina cerrazón de los países y sus economías. Una suerte de tecnofeudalismo, de acuerdo a la denominación de los cientistas sociales. El cual empresarios criollos y la administración que manipulan/sostienen parecen no percibir.
Este nuevo ´talante de época´ fue el que pareció no haber asimilado aún la gestión Milei, luego de la fallida peregrinación a Mar-A-Lago. Tanto con intención de estrechar la mano del Presidente gringo en la bizarra fiesta ultraconservadora e hipernacionalista o al menos lustrar el grip que cubre la empuñadura del “drive” utilizado por Trump en la sesión de golf en que estuvo enfrascado durante la mañana del viernes último.
De las pocas señales que pudo haber recolectado el plegariante rioplatense, a la espera de un salvataje a su dramática situación financiera. O sea, devaluar (salir del cepo) o sostener con guita propia el cada vez más oneroso esquema cambiario de dólar planchado, carry trade e inflación medianamente contenida. Las dos cosas a la vez no se pueden, fue la moraleja que se le brindó a Milei en esta visita a EEUU.
Una variación de lo anterior, en materia de mensajes no verbales, pudo haber sido que la administración trumposa pudo haber significado su tope en esfuerzos ante el Fondo Monetario Internacional, luego de lo cual no cabe acción adicional posible. El rostro adusto y la contracción de hombros, equivalente al gesto del “aliado” que ya nada más puede hacer.
En este contexto, se supo este fin de semana que el FMI reunión a su plenario con el fin de analizar el plan económico exigible a la República Argentina. Un encuentro de la Junta del organismo en la cual no se llegó a determinación específica en torno al giro inicial de ´fondos frescos´, o sea, la cantidad de dólares a enviar.
La diferenciación de arribar a un punto de consenso general respecto a la “ayuda” hacia Casa Rosada, pero discrepancia en relación al monto de tal auxilio podría revelar otros asuntos no menores, por parte de los “aliados”. En el medio, nadie logra evacuar la desconfianza del Directorio del FMI hacia el equipo económico que todavía conduce Luis Caputo, el Messi de los Fiados.
El recelo de los asambleístas de calle 19 y avenida Pennsylvania, principalmente por parte de los representantes europeos y de oriente, radica en la eficiencia del esquemita financiero-cambiario vigente hasta hoy. Aunque a los tumbos, estos esbozos macroeconómicos de Caputo consiguieron mantener cierta estabilidad en el plano financiero, una remolona ancla inflacionaria y algo de oxígeno hasta concluir las negociaciones con el Fondo Monetario. Sin embargo, tal dispendio no se puede seguir solventando.
Menos aún en un mundo que dio un giro de 45º en reversa, izando la medianera impositiva hasta casi cerrárselas a los productos foráneos y, en teoría, anidando en suelos propios la confección de tales manufacturas. De manera tal que el timbreo insistente frente a los portones cerrados de los ´aliados´ es misterio todavía incomprensible para los jerarcas mileidianos.
El destrato que por estas horas obtiene el mileidismo de coaligados del hemisferio norte, a su vez, lo tiene como perpetrador en el vínculo con los mandatarios provinciales. Quizás sea el momento indicado para imitar lo que acaba de plasmarse como tendencia a nivel global, fronteras adentro, resguardando el mercado interno y las economías regionales. Una tarea pendiente que debieran hacerle saber distritos de los cuatro puntos cardinales.
Crédito ilustración: “Soledad”, Simón Pasini. 
NdR, 5 de abril de 2025.