#LaVerdadMilanesa
F.P.
La línea histórica que puede trazarse desde el 24 de marzo de 1976 hasta hoy, en términos económicos, permite dibujar un paralelo siempre con epílogo en el FMI. Tanto al comenzar aquel gobierno de facto -protagonizado por una junta militar- la postración ante el organismo con sede en Washington DC es similar a la que el mileidismo espera por el martes de esta semana para obtener el visto bueno a un nuevo crédito.
La variable económica de ambos 24 M es fundamental, a los fines de contextualizar aquella administración castrense del país que largó con una reducción del 40 % en los salarios, devaluación, endeudamiento externo y liberación cambiaria. Era el plan Martínez de Hoz, ministro de Economía del gobierno dictatorial, un viejo conocido de los salteños luego de su paso -en un puesto similar- por nuestra provincia entre 1956 y 1957
Incluso, la ´inolvidable´ Tablita Cambiaria de Martínez de Hoz tiene su versión actualizada con el “Crawling peg” de su homólogo en el Palacio de Hacienda, Luis Caputo. Entre ambos media la diferencia que el titular de Economía de la Junta Militar maniobró con respuesta inmediata del Fondo Monetario, lo que en el caso actual se ve dificultado por el accionar tarambana durante el macrismo del economista Luis Caputo.
Si bien “esta vez es distinto”, dicen en Yrigoyen 250 (Ministerio de Economía) intentando describir al FMI como esposo presto al regreso hogareño, del cual previamente fue separado por violento. Un título que, precisamente, lleva en su portada el libro de Carmen Reinhart y Kenneth Rogoff [NdR: “Esta vez es distinto: ocho siglos de Necesidad Financiera”, 2011, Fondo de Cultura Económica].
Por el momento, la diferencia entre aquel Marzo del 76 y éste podría ser la bestialidad con la que actuaron los terroristas enfundados en uniforme castrense. Aunque en la actualidad también tiene lo suyo: basta con prestarle atención a lo que insinúa el asesor presidencial Demian Reidel en su discurso ante el Foro Internacional de las Américas. Cosa de que nadie alegue que acá está faltando villanía.
Hay quienes han visto en esa “Argentina con muchos argentinos” como un supuesto problema, algún coqueteo con el exterminio. Tal es el caso de la dirigente Mila Zürbriggen o de la abogada Valeria Carreras, quienes este martes transformarán dicho interrogante en presentación judicial.
Una cuestión que no es menor, pues Reidel sintetiza el arquetipo del portavoz corporativo, metido a funcionario público. O sea, en su propuesta de dar una solución final al inconveniente del “exceso de argentinos” el funcionario mileidista sintoniza con el pensamiento de una gran mayoría de empresarios y actores del sector especulativo. O quiénes nos creemos que pusieron al frente del Ministerio de Economía a Martínez de Hoz? O a los propios Videla, Massera y Agosti?
Por más que no lo expresen en público, la mayoría de los “héroes” mileidianos en el sector corporativo está lejos en pensamiento de condenar aquellas atrocidades que les permitieron amasar fortunas. Lo mismo ayer como hoy: los padecimientos de millones de prójimos no les generan el mínimo estornudo.
En gran medida, esto es posible por la condición de intocables que por décadas gozaron empresarios, economistas y -más que nada- jueces y fiscales en la justicia criolla. Dos de los pilares fundamentales -Poder corporativo y Poder Judicial- en la construcción de una sociedad, aún la más liberal que se pueda pedir.
En contraposición, este lunes marcharán en todo el país organizaciones de Derechos Humanos, abogados, sindicalistas, dirigentes políticos de izquierda y centroizquierda, además de público en general. En medio de un contexto con señales de haber dado un viraje. Como que ya no tolera todo o cualquier cosa con que acometa el mileidismo. De esto también toman nota en la 19 y avenida Pennsylvania, sede del FMI. 
NdR, 24 de marzo de 2025.