#EstocasticaEleccionesPorteñas
F.P.
El papanataje metropolitano mantiene la pretensión de profundidad para el debate y las apostillas sobre los comicios del 18 M, como si no fuesen a ocurrir con voto electrónico. Si el escenario se le presenta favorable a Leandro Santoro, a Silvia Lospennatto o a Manuel Adorni, tal vez sería tarea concienzuda en campaña proselitista formal, pero no con mecanismo de sufragio fulminado dos años atrás por la jueza federal María Servini.
La diatriba de analistas políticos respecto al enclenque nivel de instalación de Lospennatto en la escudería macriana fue subsanado raudamente por el alcalde porteño, Jorge Macri. El Lord Mayor mandó a publicar este martes la adjudicación a la compañía Magic Software Argentina -la misma que opera estas máquinas en Salta- para la administración, conteo y divulgación de resultados del voto porteño.De acuerdo al criterio de MSA y sin interferencias (tampoco objeciones ni pataleos), ni monitoreo judicial, tampoco de partidos de oposición.
Cuesta creer cómo Bolívar 1, palacio municipal de la Ciudad de Buenos Aires, insiste como si nada con la Boleta Única Electrónica y MSA. En agosto de 2023, la jueza Servini había cuestionado la “improvisación” y llegó a tildar de “burla” a los vecinos de esta metrópoli someterlos a esta caja negra de sufragios.
Menos paciencia expresó la por entonces precandidata presidencial y actual ministra de Seguridad de la nación. Patricia Bullrich Aquel estreno de la BUE “fue un desastre”, resumió la precursora del Pro luego de ocho intentos para votar cargos electivos de este distrito. Según detalló Bullrich, “votaba una lista y me salía otra a la que no quería votar”, dijo con cierta ingenuidad, respecto a las pícaras máquinas de MSA.
Menos de dos años más tarde, el jefe comunal Jorge Macri porfió con el mismo método que será usado una semana después de las elecciones provinciales en suelo gaucho. Lo que llevó a emparentar el escenario político entre ambos distritos -Salta y Ciudad de Buenos Aires- en cuanto al bajo costo en el más amplio de los sentidos, empezando por la Babel de agrupaciones y nano partidos con denominaciones que en ocasiones parecen circenses.
Para los escépticos bastará mencionar el caso del portavoz de la ultraderecha porteña Yamil Santoro. Titular de la hasta hoy ignota lista Unión Porteña Libertaria, Yamil recordó que un hermano suyo lleva por nombre Leandro (y así sería homónimo del candidato panperonista). Entonces, lo subió a la cabeza de las candidaturas de UPL y a pesar de residir en Alemania desde hace ocho años lo postuló. Hete ahí su ´estrategia´, aunque para develarla por completo sea necesario excavar debajo de los yacimientos petrolíferos y después hallarla.
Similar a lo que se verificó con la hiperactividad registrada en el distrito consultor. O sea, a pocas horas de la inscripción de candidatos porteños ya salieron diversos sondeos situando en la punta a tal o cual postulante a la Legislatura capitalina. Con números que muchas veces obnubilan el contenido de los manuales de procedimientos sociológicos.
En la cartelera audiovisual, mucho más visible fue el esfuerzo de dichas figuras para proponer a esta cita electoral como especie de binoculares de lo que serán los comicios nacionales de octubre próximo. Un antojo que le vendría como anillo al dedo al macrismo, si acaso se cumple la más cantada de todas las martingalas en relación a la BUE: quien contrata las maquinitas hace de Banca.
El escenario electoral en la ex Capital argentina se publicitó como esas bebidas que requieren de un efervescente adicional a fin de atraer a desprevenidos. Un pre 26 O empardándole a proyecciones bíblicas, en relación al esbozo económico mileidiano y sus efectos en lo político. Puede que no sea nada de eso. Sin embargo, tal vez logre sujetar a connacionales levantiscos frente a los números socioeconómicos en rojo, expectantes a las novedades emanadas del sobre vendido acuerdo con el FMI.
NdR, 1 de abril de 2025.