#AnsiedadIngestaPrecios
F.P.
El sigilo con el cual Casa Rosada pretende asociar al Congreso nacional en torno al nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, además revela la prisa en su accionar. El fantasma de una devaluación está de por medio, a pesar de los pasos de comedia que en el plano narrativo comparten el Presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo.
En la contención de este frente tempestuoso, Caputo incineró la semana pasada u$s 1.000 millones en este intento por contener la cotización de los dólares financieros. De ahí, la tanza de 0,10 milímetros de la que pende el hilo de la atolondrada negociación llevada adelante con el FMI.
Este panorama hicieron notar desde dirigentes de la oposición peronista hasta especialistas enlistados en la escuela ortodoxa de la economía. Este fin de semana, el analista Christian Buteler planteó dudas a partir que “el Presidente dice que el acuerdo con el FMI es necesario para recapitalizar al BCRA y así eliminar la inflación”, pues, recordó que “lo mismo decían del acuerdo firmado en el 2018”. El cual terminó con el macrismo estrellado contra la pared, si cabe recordar.
Hasta acá, Balcarce 50 y/o Yrigoyen 250 -sede de Economía- entablaron un esquema de controles al tipo de cambio, lo cual requirió de dólares para el mantenimiento. Y con “los fondos provenientes del FMI podrá financiar el actual atraso cambiario, pero no lo soluciona”, advirtió Buteler.
En contraposición, el experto planteó la necesidad que “Argentina tiene que lograr un acuerdo con el FMI, que incluya la postergación de los vencimientos actuales”. Sin embargo, a la par alertó que al incrementar el nivel de endeudamiento, el que “ya hoy no se puede pagar, solo te hace más vulnerable en el futuro cuando tengas que volver a postergar los vencimientos”, explicó en X.
En este contexto, la fecha para levantar los controles cambiarios (cepo) parece ser el secreto que cuchichean el equipo liderado por Caputo y su equivalente de las Tres M: Kristalina Georgieva, Gita Gopinath y Julie Kozack, las 3 mujeres del FMI. Además, atado a ello está la cantidad de fondos frescos a inyectar al Banco Central criollo, lo cual gelatinizaría las paredes del dique para sostener la paridad con la divisa estadounidense y hasta el artificio de la ´inflación contenida´ con que alacranea el mileidismo.
En este marco de situación se entienden los interrogantes incluidos en el decreto enviado por Casa Rosada al Legislativo, relativos al texto del convenio con el organismo internacional. Dado que si los diputados y senadores empezaran el análisis del acuerdo, se sabría la fecha de levantamiento del ´cepo´ y con alta probabilidad la rapacidad de los inversores especulativos adelantaría una devaluación.
En este sendero, Cristina Fernández de Kirchner alertó que la principal exigencia del FMI para la eventual nueva deuda será: “Devaluación”. Por lo tanto, restará saber si ésta será “antes o después de las elecciones”, planteó la ex mandataria nacional en su cuenta en X.Así, resumió que Milei “al final”, hizo “lo mismo que Macri”, en 2018.
En esta dirección ya fueron algunos empresarios en lo que las consultoras detectaron respecto a la aceleración de precios, transcurrida la primera semana de marzo. Una remarcación acorde a las expectativas de una devaluación en cada frase que es mencionada la frase mágica: levantar el cepo cambiario.
En este trote, entre los funcionarios ultra se nota el apuro en sugerir un trámite ya cerrado con la entidad cuyas oficinas se sitúan en calle 19 y avenida Pennsylvannia, en la capital estadounidense. A diferencia de la condicionalidad emanada de la troika efemeista, cuya verba señala como si fuesen eslabones por unir, mucho más pausadamente y de a uno. Mientras la impaciencia se amplifica en los despachos rioplatenses. 
NdR, 9 de marzo de 2025.