#OtroViajeAlNorte
F.P.
La holgura en el margen de maniobra del mileidismo se vio deteriorada en los últimos 20 días, lo cual explica los apresurados manotazos por restituirse de tal situación. Una de las señales en tal dirección será la nueva peregrinación que el 19 de febrero próximo iniciará el Jefe de Estado criollo en plegaria a San Trump, deidad a la que se remiten los deudores e inmersos en apuros financieros.
Aunque el motivo oficial dado acerca del viaje del Presidente Milei hacia Gringolandia será la nueva cumbre del conservadurismo, las dos manos en forma de cuenco extendidas ante su par estadounidense resultan elocuentes. Es decir, de la venia trumposa penderá la luz verde encendida desde el 1.600 de la avenida Pennsylvania (sede de la Casa Blanca) hasta la intersección de calle 19 y Pennsylvania (FMI).
Son un puñado de cuadras, en las que posiblemente Milei debiera repensar la acometida en la reciente Cumbre de Davos contra los homosexuales, la paternidad y el abuso de menores. Un mix de asuntos sobre los cuáles será difícil rebobinar, al menos en las tratativas que deberá entablar con Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, casado con el ex Fiscal neoyorkino John Freeman, junto a quien cría dos hijos.
Claro que esto se dará con calle asfaltada, luego de un eventual guiño del propio Donald Trump, así que el resto dependerá del profesionalismo. Más que nada el de Bessent, valga la redundancia.
Del lado argentino, el taconeo sobre las baldosas y el golpetear de dedos sobre la mesa es una dinámica entre sus funcionarios, gatillada por el cronograma electoral 2025. Y con mayor impaciencia, luego del remoloneo del sector agroexportador en liquidar dólares de la cosecha almacenada, pese a la ganga con la baja temporal de retenciones ofrecida por Yrigoyen 250, sede de Economía de la nación.
Hasta acá, el esquemita cambiario/financiero había sujetado la rapacidad de los actores del ´mercado´, mediante la onerosísima artimaña de darles bicicleta financiera. Pero el Fondo Monetario Internacional planteó como prerrogativa para habilitar una línea crediticia extraordinaria el cese de esta concesión a los traders, devaluación de la moneda criolla y el levantamiento de los controles cambiarios, entre otros ítems.
Por lo cual, existen muchos indicadores alertando que las morisquetas ultraderechistas del mileidismo podrían resultar insuficientes, a fin de predisponer la voluntad trumposa a su favor. O sea, necesitará de “un empujón político muy pero muy grande de Donald Trump para que el FMI acepte un acuerdo en las condiciones que está planteando”, advirtió este sábado el ex vicepresidente del BCRA, Jorge Carrera, al diario Página 12.
Un antecedente cercano en tal escenario fue el epílogo de la última revisión hecha por el organismo internacional, cuyos especialistas reactivaron las dudas en cuanto al garabato proporcionado por el ministro Luis Caputo, el Messi del Fiado. Luego del ping pong con Yrigoyen 250 la vocera del Fondo, Julie Kozack, instó a implementar “un conjunto coherente de políticas fiscales, monetarias y cambiarias” como antesala a obtener un sobregiro de dólares. Más allá que si un contralor pide por medidas “coherentes” es porque previamente detectó inconsistencias.
Al siguiente encuentro con el mandatario gringo, Milei cargará en el equipaje una palmada de su antecesor, Mauricio Macri. El líder del Pro felicitó al mandatario actual por la prohibición de hormonizar a menores de 18 años. Sin dudas, jugada por una tangente, muy oportuna, por parte de quien vertebró el escollo por u$s 45.000 millones hoy generador de dudas ante renovadas peticiones monetarias.
Ciertamente, los actuales rezos a San Trump obedecen al elevadísimo grado de exposición para el FMI que le significó el mega salvataje en 2018 y 2019 a la gestión macrista. Y sobre todo ese epílogo con el estruendoso fracaso electoral que aquel gigantesco préstamo extraordinario no logró conjurar, por el cual posteriormente pagaron consecuencias varios de los funcionarios que lo suministraron.
Por lo tanto, el viaje presidencial mileidiano tendrá como motivación central obtener la venia trumposa ante el Fondo casi exclusivamente con la exposición de las vértebras luxadas por tanta correspondencia ideológica. O bien, compartir con el mandatario gringo y los economistas de avenida Pennsylvania y calle 19 el marketing adverso, si acaso el aliado del infra sur cayera en las más cochina de las desgracias. 
NdR, 8 de febrero de 2025.