#DiscursoPresidencialPanorama
M.R.
Las propuestas dirigidas a exigir mejoras en el reparto de fondos para las provincias, tal vez se encuentre en la dirección opuesta con los dientes de la Stihl aupada en el discurso presidencial de este sábado. Un adelanto hecho por el presidente Javier Milei ante el hemilegislativo al ponderar la etapa 2025 del ajuste, más recortes de fondos para posibilitar pagos externos y un acuerdo ´inminente´ con el FMI.
Todo esto posibilitará mantener los niveles de inflación actuales, dijo para aquellos casos en que los paradestinatarios aún le asignan algo de credibilidad a los informes del INDEC y esperan al del próximo 14 de marzo. Sin embargo, en su homilía del 1 de marzo Milei admitió que podría “haber volatilidad”, deslizó como quien intenta suavizar la venida de otro tutá-tutá contra los bolsillos.
Lo que dijo el Jefe de los Restos del Estado en el Legislativo equivaldría, más o menos, a cuando pasa el rastrillo sobre el paño verde llevándose la mayoría de las fichas. Como para ponerlo en la cosmogonía que alienta el accionar de Yrigoyen 250 -sede el Palacio de Hacienda- y la administración mileidista, en general. Aunque la supervivencia de millones de connacionales sea mucho más seria que un juego de azar.
A lo mejor, en este contexto de Stihl y otros tijeretazos para el año en curso resulte entendible el desmarque respecto a los lineamientos bisoñé con el que sorprendió el NOA. Otrora tifossi y hasta anfitrión del mandatario nacional, el tucumano Osvaldo Jajaldo se pronunció en contra de la posible intervención a provincia de Buenos Aires (anunciada por Milei el viernes último) por ser Axel Kicilof “elegido por la voluntad popular”.
“Todo lo que sea intervención me opongo totalmente”, ratificó este sábado el Gobernador norteño, tras considerar que cualquier remedio federal o pretexto para administrarlo “va en contra de la Democracia”. Además, advirtió que a su juicio “el Presidente avanzó demasiado”, dijo como posible señal de viraje en relación a los lineamientos provistos por Casa Rosada.
Es que hasta en el propio oficialismo (formal y en su versión por fuera de borda) se mantiene la incertidumbre en cuanto al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Si bien Milei lo adelantó en su alocución ante el menguado Congreso nacional no dio precisión alguna sobre el cronograma legislativo para aprobar el convenio, pese a pedir apoyo parlamentario para dicha tarea.
De manera tal, la continuidad de los brutales recortes de fondos -principal afectación a las finanzas provinciales- y la recesión de la economía criolla no son vistos como un sacrificio/esfuerzo para un destino venturoso. En contraste, las permanentes canonjías del equipo económico liderado por Luis “Toto” Caputo que ofrece cada semana al escolaso practicado en Sarmiento 299, domicilio de la bolsa porteña.
Por lo cual, este golpe de timón se constituye en rasgo a tener en cuenta a la hora de diseñar el mapa conceptual, confeccionado para el año con elecciones legislativas previstas para el 26 de octubre próximo. Una cosa es un mileidismo con acuerdo con el FMI y otra muy diferente es un mileidismo sin respaldo del FMI. Lo mismo que la faz cualitativa es decir para el caso ´con FMI´ también dependerá el “para qué”. Una de las preguntas más temidas en política como en economía. 
NdR, 2 de marzo de 2025.