Es tuya, John

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Es tuya, John
Es tuya, John

En pocas horas se cumplirán 41 años de la jornada inaugural del festival Rock in Rio 1985. La primera edición que tuvo como figura a un por entonces joven guitarrista, quien llevó a la cima al grupo Whitesnake. El gran héroe de aquel verano carioca y que en unos días más se cumplirá un año de su ausencia. VER VIDEO.


#EstrellaFugazRock

F.P.

En pocos días se cumplirá un año de la partida de John Sykes, artífice del gran éxito que fue Whitesnake y del sonido rockero en la década del 80. Una presencia estelar que deslumbró en enero de 1985 durante la primera edición del festival Rock in Rio, el cual contó con más de 300.000 asistentes en vivo y 20 millones en la transmisión televisiva.

Allí, el 11 y el 19 de enero del 85 los seguidores vieron brillar en el firmamento al rubio nacido en Reading (Reino Unido), posicionando en lo más alto del mástil a los super guitarristas. Una división que tenía en Sykes a su más fiel representante, desde el comienzo de esa década con los Tyger of Pan Tang y luego con Thin Lizzy, cuyo líder Phill Lynnot lo apadrinaba contra viento y marea.

John ya contaba con trayectoria profesional, a pesar de ser un veinteañero con presencia escénica y talento para las 6 cuerdas. Acerca de lo cual atestiguan actuaciones televisivas, junto a Lynnot y en un duelo con el tecladista de Yes, Rick Wakeman, en la canción “The man´s fool” para el show Gas Tank (Channel 4).

Sin dudas, quien tomó nota sobre este meteoro artístico fue John Kalodner, el catador principal del sello Geffen Records. Y así se lo sugirió el ejecutivo discográfico en el 83 a David Coverdale, líder de la banda británica Whitesnake. JK había pensado en formar una dupla Coverdale/Sykes, al estilo de Jagger/Richards, Plant/Page o Tyler/Perry.

Esto fue lo que entusiasmó al vocalista y fundador de Whitesnake como carta ganadora para acceder al mercado discográfico estadounidense. De manera tal, Coverdale desarmó la formación del grupo y en la segunda mitad de 1983 emprendió gira por Escandinavia, junto a Sykes, el tecladista John Lord, el bajista Neil Murray y Cozy Powell en batería.

Al año siguiente, Kalodner convenció al cantante de incluir pistas tocadas por John en la remezcla del disco “Slide it in”. Es así que el guitarrista aparece en los videos de los temas “Slow and easy” y en “Love is no stranger”, increíblemente de los pocos audiovisuales que lo incluyeron en su carrera con las serpientes blancas.

Claro, sin contar las dos descomunales actuaciones con Whitesnake los días 11 y 19 de enero del 85, en Rock in Rio. Un evento que cortaba las cintas de Sudamérica como nueva plaza del rock y al que el conjunto inglés había llegado de rebote para cubrir el hueco dejado por sus coterráneos Def Leppard (debido al accidente en Año Nuevo que le costó el brazo izquierdo al baterista Rick Allen).

En este contexto, en medio de bandas ya consagradas como Iron Maiden, Scorpions, Queen, George Benson, Yes, Nina Hagen, Ozzy Osbourne y Rod Stewart, los muchachos de Coverdale se abrieron paso cómodamente. En particular Sykes, quien solía compartir pileta a diario con Nico McBrain y Steve Harris, de Maiden.

Si algo contrastó Rock in Rio 85 fue el gran acierto de Kalodner, al recomendar al guitarrista como la llave para el gran éxito en suelo gringo y en el resto del mundo. Luego del debut en la apertura del festival, el 11 de enero, el grueso del público y gran parte de la prensa tomó nota de algo grande a punto de explotar en esta nueva versión de Whitesnake. 


Sus virtudes


A la proverbial voz de Coverdale se le adicionaba la potencia de Cozy Powell en los parches, los latidos de Murray con su bajo y los teclados de Richard Bailey (a un costado del escenario). Pero la presencia escénica y el virtuosismo en las seis cuerdas lo suministraba Sykes, quien le había dado su toque personal a las canciones más reconocidas de Whitesnake hasta casi hacerlas sonar como propias.

Al respecto, un anticipo lo dio con su interpretación de “Guilty of love” al que le puso un solo de guitarra imperdible. Luego centró sobre sí toda la admiración con su versión y la magistral punteada en “Crying in the rain”, con la que puso al estadioa sus pies, coreando su nombre.

A velocidad de refucilo, la prensa local lo nombró como el Sex Symbol del Festival que enloqueció con su presencia y su destreza con la Gibson Les Paul. En una entrevista con la red O´Globo, la periodista brasileña le preguntó si estaría cómodo en la función de modelo publicitario, a lo que el violero asintió con cierta timidez pero luego descartó en atención a las horas que dedicaba a perfeccionar su técnica en las seis cuerdas.

De hecho, el guitarrista de Whitesnake pidió a los organizadores del festival retirar a los reporteros gráficosde la parte frontal del plateau. “El maldito John Sykes dijo que se negaría a tocar mientras yo estuviera allí. ¡Maldito John Sykes”! bramó en la noche inaugural Ross Halffin, fotógrafo de la revista Cream.

El guitarrista de Whitesnake, en realidad pidió a la seguridad que retirase a todos los fotógrafos al notar que en el escenario no había foso para que éstos hicieran sus tomas. De modo tal, la mayoría se había ubicado entre la banda y el público lo que al músico le pareció que interfería con el desarrollo de la actuación.

Los shows del 11 y 19 de enero del 85 dieron la muestra del buen ojo de Kalodner y fue un adelanto del posterior mega éxito que terminaría consagrando a la banda británica. De estos conciertos en Río de Janeiro el grupo derivaría en una villa al sur de Francia, dispuesto a trabajar en el siguiente disco. Hablamos del ineludible “1987”, el cual contendría canciones como “Is this love”, “Still of the night”, “Children of the night” y “Bad boys”.

Un 80% de aquellas composiciones llevaron la firma de Coverdale y Sykes, en un disco que vendió más de 17 millones de copias (el grupo apenas si había superado el millón de albums con su disco anterior). Pero los problemas económicos generaron muchas peleas entre el cantante y el guitarrista, quien para los videos y la gira sería reemplazado por Adrian Vandemberg y Vivian Campbell.

En enero de 2025 se cumplieron 40 años de la primera edición del festival Rock in Rio, por lo que muchos se preguntaron que habría sido de Sykes. Unos días más tarde, el 20 de enero, su familia informó sobre su fallecimiento. Admirado por auténticos grandes del rock como Glenn Hughes, sus compañeros en Blue Murder Tony Franklin y Carmine Appice, así como por casi todos los que lo escucharon tocar tanto en estudio como en directo.

Unos años antes, en 2017 fue justamente Appice quien había tentado con la posibilidad de volver a juntar Blue Murder. El legendario baterista consideró un auténtico “desperdicio de talento” escuchar a John practicar con suGibson Les Paul negra las primeras canciones de BM, así como otras melodías compuestas luego. Desconsolado, el año pasado el ex Vanilla Fudge y ex King Cobra tal vez alcanzó a entender algunas decisiones tomadas por Sykes. 


NdR, 10 de enero de 2026.

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