#Laproximaestacion
La rueda de este miércoles no escatimó en bamboleos oficiando como señal de descontento, inquietud y bravatas del sector especulativo contra los últimos lineamientos gubernamentales. Con una nueva escalada del dólar blue y el riesgo país rozando los 1.600 puntos el presente volvió a mostrarse amenazante, frente a al oficialismo que prefiere remitirse al penúltimo mes del año.
De hecho, los otrora barrabravas de la administración libretaria en la actualidad son los que mayor preocupación exponen por la situación financiera y económica, en general. Deserciones que menguaron el catálogo y en la actualidad se alinean a la par de la Gran Esperanza Blanca & Republicana, encarnada por el candidato presidencial Donald Trump. Pero para eso hay que aguantar hasta el mes de noviembre.
Por lo pronto, la tercera ronda de negocios de la semana volvió a ser refractaria a la línea de acción trazada por el anuncio de ´emisión 0`. Así, las acciones de bancos argentinos que operan en la bolsa neoyorkina cayeron -6 % en promedio y el riesgo país se elevó hasta los 1.600 puntos, cada vez más lejos del segmento crediticio requerido por el mileidismo.
En el medio, no fue menor la deserción del empresario Teddy Karagozian del elenco de asesores económicos de Presidencia de la nación, luego de expresar potentes objeciones al rumbo económico. Reprendido con una ristra de críticas hacia la impaciencia del inversor -ex ejecutivo de TNPlatex- ante lo que tarda en llegar el santoral con el 5N.
El oficialismo vive los 108 días que restan hasta las presidenciales estadounidenses como las 14 estaciones que concluyen en lo alto del monte Gólgota. Es decir, a la espera que la redención llegue el 5 de noviembre cuando -según esperan- los estadounidenses vuelvan a consagrar a Trump como su nuevo presidente. Y, por supuesto, que el flamante mandatario abogue por un salvataje extraordinario del FMI al gobierno rioplatense.
De acá a noviembre pueden pasar infinidad de sucesos y hasta catástrofes, lo que incluye tanto a los connacionales de a pie como a empresarios con un poco más de espaldas que los demás (pero no tanto). Pero con tanta TrumpA y cuentas que pagar de por medio, el instinto de supervivencia demanda mucha mayor celeridad al ver los cortocircuitos echando chispas alrededor.
Esta tensión, por momentos alarmante (a tal punto que relegaron a segundo plano el nuevo logro de la Scaloneta), es la que se ha posado en el escenario político y económico camino a embrollarse aún más. Hasta tanto se concrete el acto cívico en Gringolandia, los resultados sean los que predicen casi todas las encuestas y el mandatario estadounidense electo habilite al botón de emergencia del FMI.
Dicho en modalidad repaso, todo muy sencillo. En contraste, lo que hay en medio demanda muchísima paciencia, la moneda más escasa en nuestro país al promediar el séptimo mes del año. 
NdR, 17 de julio de 2024.