Lio padre & medio vacío

- DEL JET & AL SET

Lio padre & medio vacío
Lio padre & medio vacío

El berenjenal en el cual mutó la noticia falaz que estremeció al astro argentino de fútbol, en el contexto de una era crítica en la comunicación. El caso de Messi padre, eje del debate sobre la chambonería al micrófono y el cartoneo de las empresas de medios. Un cuello de botella que enfrenta al pajueranismo tecnológico con el profesionalismo en el favor del público.


#CualquierismoMediatico

F.P.

El fallido en malinformar sobre el padre de Lionel Messi entra este fin de semana en un mix en el que caben, espectáculo, fútbol, política y el componente barroco o kitsch que tiñe en estos últimos años al degradee de los medios de comunicación. El caso de Florencia Peña y el canal de streaming Luzu distribuyen parte de razonabilidad entre los ultra que reclaman máximo rigor en la amonestación, como también en los que predican que con la disculpa pública de la actriz se puede cerrar el asunto.

Pero de fondo está latente el debate no saldado acerca de qué es y qué no es periodístico, la esencia de lo profesional y la falsa sensación que las nuevas tecnologías habilitan a que cualquier tarambana diga la más redonda barrabasada. Lo cual va mucho más allá del caso Luzu-Florencia Peña (ofertas absolutamente desconocidas para el equipo de NdR) y apunta contra la pauperización de los degradados soportes en la comunicación contemporánea.

El más insolvente de los sociólogos de la comunicación, el escritor Marshal McLuhan, tiró a mitad de los años 60 esa ocurrencia que “el medio es el mensaje”. Una de esas perogrulladas con cobertura de dulce de batata, acompasada por un movimiento de manos tipo Andón Pirulero, con la que los advenedizos al estudio de la sociología de la comunicación asimilan su entronización a un imaginario doctorado.

Si esta tontería se siguiese al pie de la letra Mcluhaniana, tal vez equivaldría a postular que esta berretolandia de los estudios de radio acondicionados para aprovechar la volada y también transmitir imágenes (invención no muy ocurrente de Radio La Red hacia fines de los años 90) correspondería a una etapa de crisis socioeconómica. En la que se impone aceptar cualquiera de estas tropelías ante el micrófono. Y no es así.

Una consideración similar cabe exponer ante la falsa hipótesis que cualquier gil con acceso a un teclado -o micrófono con cámara- podría cumplir con el rol de informar a toda una sociedad, únicamente con el desparpajo suministrado por la capacidad de teclear o la de hablar. Una falsa “democratización” o, más bien, sensación de lo anterior, que arribó por medio del consumo masivo de redes sociales [NdR: al respecto recomendamos ver video de Claudio Martínez “Las redes sociales han muerto”] y los miles de cronistas contribuyendo al error que todo lo que existe es lo que se puede mostrar.

Lógicamente, un anzuelo fácil de morder para gran cantidad de prójimos, recelosos de manipulaciones mediáticas como la de las falsas armas de destrucción masiva en Irak en 2003 o el desempeño triunfal de las tropas argentinas en el conflicto de 1982 en Malvinas. Embustes de gran alcance pergeñados en conjunción por gobernantes desvergonzados y empresarios de medios de prensa con ansias de amanecer millonarios.

A esta desconfianza por semejante entongue gubernamental-militar-empresarios de comunicación, al comenzar este nuevo milenio asomaron las nuevas TIC, Tecnologías de la Informática y la Comunicación…igualmente, inventadas desde departamentos de I+D pertenecientes al complejo militar estadounidense. Avances tecnológicos luego otorgados en canonjías a “empresas privadas” vinculadas con promiscuidad al Pentágono.

De manera tal, las primeras dos décadas del siglo actual fueron promocionadas como la más amplia democratización de la comunicación, el ideal de multidireccionalidad en la emisión y en la recepción. La era de reinado para las redes sociales, con su sensación ficticia provista a sus usuarios que cualquiera podría reportear o hacer un informe.

En tanto, ello sirvió para menguar el prestigio de los medios de prensa tradicionales con la caída en la consideración del público masivo. Y en una combinación de este cotilleo facebookeano/instragramero, irrumpieron recientemente las transmisiones en streaming para las que no hace falta estudiar mucho, sólo hablar de corrido y dar simpático ante cámaras.

Por lo cual, el investigador del CONICET -doctorado en la UBA- Agustín Espada resumió bien este viernes en su cuenta en X. Según el catedrático, esta época del streaming “habla de la precarización en la producción de medios más allá de la tecnología. De su desprofesionalización para su abaratamiento y la subcualificación como estrategia de producción”.

Es más, en opinión de Espada es una anomalía que aqueja tanto a “streaming, radio y tele”. Es decir, son las condiciones en las que se produce el mensaje, y definitivamente no el medio utilizado para transmitirlo. Más allá de todo pataleo proferido por las imposturas intelectuales de los mcluhanianos.

Cabe esperar que la caída en desgracia en cada una de estas mutaciones en la comunicación posibiliten un nuevo impulso a la modalidad de ejercicio profesional del periodismo. Pues nunca será lo mismo ponerse simplemente a hablar que procesar primero los datos que llegan a una mesa de trabajo, valorarlos, contrastarlos, contextualizarlos y darles formato de noticias. 


NdR, 19 de junio de 2026.

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