Enciclopedia de irregularidades en otra licitación violeta

- ESTRADOS

Enciclopedia de irregularidades en otra licitación violeta
Enciclopedia de irregularidades en otra licitación violeta

Una denuncia penal ofició de frutilla de torta para la gestión mileidista, tras el fuerte cuestionamiento a la licitación de la Vía Navegable Troncal. Este fin de semana se conocieron detalles de la presentación hecha por la firma DTA. Allí, la compañía planteó serias irregularidades y un procedimiento dirigido a un adjudicatario señalado de antemano, como examinaremos a continuación.


#ParanaCometaCosmica

F.P.

La compañía brasileña DTA Engenheria formalizó este fin de semana una denuncia penal por irregularidades insalvables en el llamado a licitación por la Vía Navegable Troncal. En su presentación, la firma expuso violaciones a los deberes de funcionario y negociaciones incompatibles con la función pública, por lo cual pidió suspender inmediatamente esta licitación.

DTA señaló que esta vía navegable por la que circula el 80 % de las exportaciones criollas fue objeto de un pliego “elaborado con adjudicatario predeterminado”, entre la colección de irregularidades. En un varillazo directo hacia la Administración Nacional de Puertos y Navegación, cuyo titular es el casi desconocido (excepto unas tomas junto a Manuel Adorni, en febrero del año pasado) Iñaki Arreseygor.

La objeción de la empresa brasileña fue dirigida a la Procuraduría de Investigaciones Administrativas, organismo competente en dilucidar estas posibles irregularidades. Con la firma del presidente de DTA Engenhería, Joao Acacio Gomes de Oliveira Neto, el escrito concluyó que la Licitación Pública Nacional e Internacional Nº 1/2025 reincide y profundiza fallas perpetradas en procesos anteriores.

Al respecto, la denuncia rememoró la suspensión de una licitación anterior por falta de competencia, expediente remitido a la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. En esta actuación previa, el Ejecutivo nacional admitió posibles conductas anticompetitivas, junto a una sugestiva “orientación” a favor “de la empresa belga Jan De Nul”.

La mención de este precedente no fue caprichosa, ya que DTA resumió que se podría estar ante una clonación de aquel pliego y exageración de sus defectos de fondo. En particular, debido a los criterios técnicos redactados de tal manera que únicamente el operador de la última década alcance el podio en puntuación.

Al respecto, la revista Ser Industria comparó un estudio del economista Alejandro Bustamante (Universidad del CEMA) -también citado en la denuncia- el que circunscribió a “no más de dos oferentes” como candidatos a ganar esta ´licitación´. Por esto, la constructora del vecino país adujo el reemplazo parámetros técnicos objetivos por un diseño restrictivo en los pliegos.

Por caso, solamente las vías fluviales capaces de empardar a la del Paraná como la del Mississippi y la del Yangtzé (China) “son operadas por sus respectivos gobiernos”, sin intervención privada. Por lo que esto representa un impedimento para acumular antecedentes a eventuales competidoras de Jan De Nul. Adicionó que los requisitos de operatividad sólo podrían cumplirse en caso que los equipos ya se encuentren en la región, en otra referencia casi explícita a la operadora belga.

Por añadidura, DTA advirtió por la eliminación de la competencia de precios en relación al cuadro tarifario. De modo tal, el pliego “fuerza a todos los oferentes a converger hacia la tarifa mínima, eliminando la competencia de precios”.

Por lo que la determinación del ganador supone que “la adjudicación se decide íntegramente por la puntuación técnica”. De acuerdo al cálculo, esto implicaría “una transferencia estimada de aproximadamente u$s 4.000 millones del exportador argentino al concesionario”, respecto de un escenario competitivo.

Un dato peculiar de esta denuncia fue la introducción de un precio mínimo obligatorio. A contramano de “cualquier licitación orientada al interés público lo que se limita es la tarifa máxima —no la mínima”, argumentó DTA, al indicar que su oferta se situó por debajo del piso establecido para demostrar la viabilidad de costos inferiores.

Otra artimaña fue la reducción “artificialmente del universo competitivo”, luego de la caprichosa exclusión de empresas estatales extranjeras. Seguida de la disposición de licitar la VNT en un solo bloque, pese a recomendaciones en contrario [NdR: licitar por tramos para fomentar competencia] efectuadas por organismos internacionales como la OCDE y Banco Mundial.

A lo que la presentación sumó la falta de estudios sobre riesgo ambiental, debido a la ausencia de dictámenes previos “Universidades Públicas con reconocida versación en materia ambiental”. A la par del alerta por un probable “ecocidio” en flora y fauna del río Paraná, incluidos humedales y zonas ribereñas.

Por si todo lo anterior no fuese suficiente, DTA planteó serias dudas por la introducción de un informe con fuerte halo apócrifo, atribuido a la UNCTAD (órgano de Naciones Unidas para el desarrollo y el comercio). Aunque bien podría ser de la UNTAD. Según esta objeción, el documento citado “no identifica la directiva del informe, quiénes serían los presumidos especialistas ni sus antecedentes curriculares”, mientras el contenido “suscita razonables dudas sobre la autoría”, en otra indisimulable inclinación hacia firmas europeas.

DTA aseguró haber quedado sin respuesta desde UNCTAD, tampoco de la Secretaría General de Naciones Unidas ante sus pedidos de aclaración. Además, la denuncia planteó un prodigio: un pliego de 213 páginas se realizó en un plazo de “solo 10 días corridos —incluyendo 5 días de feriado—”, y a escasas 48 horas luego del cierre de la licitación se emitió dictamen sin responder las observaciones presentadas.

Para colmo, la empresa carioca remarcó la circulación de información sensible antes de ser comunicada oficialmente. En particular, la difusión en la prensa argentina de un informe clave que suministra “evidencia que la información circuló de forma selectiva y previa”. Tal violación de la confidencialidad en la previa a la apertura de ofertas, solamente “sería posible mediante acceso previo a los documentos bajo custodia” de la autoridad.

En tanto, en una sección de su denuncia DTA expuso la participación de una accionista de Jan De Nul: la local Servimagnus S.A. Esta firma de la familia Román, a cargo del balizamiento y señalización, integra el consorcio con Jan De Nul con un 40 % de participación. Es decir, un calco del esquema anterior de la concesión en el que EMEPA S.A. participaba como socia de la firma europea. Por ello, la denunciante encuadró esta licitación que “muy sospechosa”.

En síntesis, “el resultado de esta licitación, por tanto, está esencialmente predeterminado desde la elaboración del pliego”, y el procedimiento “cumple solo la función de conferir apariencia de legalidad a una decisión que, en la práctica, ya ha sido tomada”.

Un nuevo escándalo, en relación a una licitación por un valor estimado en u$s 15.000 millones, considerada la mayor concesión de dragado del mundo. Convocatoria a la que, sin embargo, se presentaron tres oferentes dos compañías europeas y la brasileña DTA.Y para la última, esto se debió a que “las reglas del juego fueron hechas para un ganador específico”. Lo que da un cálculo aproximado de la cometa en el aire. 


NdR, 25 de abril de 2026.

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