#ZarandeoEnElNorte
M.R.
El principal pilar en que se apoya el mileidismo empezó a tambalearse con la divulgación de los archivos Epstein. La difusión hecha este fin de semana por el Departamento de Justicia estadounidense reveló una compleja trama de chantaje sexual y delitos varios, en función de los cuáles el presidente Donald Trump quedaría a merced de Israel.
Además de las menciones al actual mandatario, la gestión trumposa también recibió otro mazazo este fin de semana porque en el listado también apareció Kevin Marsh. Este economista es el candidato trumposo a conducir la Reserva Federal norteamericana, a partir de mayo próximo, cuando deje el cargo el actual titular Jerome Powell (refractario a los lineamientos actuales de Washington).
El Fiscal General Adjunto de EEUU, Todd Blanche, aseguró que esta develación no se hizo de manera contemplativa hacia el presidente Donald Trump, tampoco en cuanto a otros dirigentes y empresarios de fama internacional. En paralelo, señaló que “en los archivos de Epstein había imágenes de abuso sexual y pornografía infantil, había imágenes de muerte, lesiones y abuso físico”, las que fueron excluidas de la publicación, a fin de resguardar “la investigación".
Con lo cual Blanche afirmó tácitamente que este grupo en el que abrevaba el magnate inmobiliario, su amigo Jeffrey, y hasta Bill Gates, protagonizó situaciones de tortura y homicidios que habrían sido registradas en video. En estas revelaciones también figuran el ´desregulador´, propietario de la red social X, de la automotriz Tesla, el magnate de los ´servicios´ Elon Musk.
Otro de los integrantes del elenco trumposo en los Epstein´s files es el actual Secretario de Comercio, Howard Lutnick. De acuerdo a lo detallado este sábado por la colega Silvina Sterin Pensel, el titular de Comercio trumposo vivía a pocas cuadras de la 71ª y 5ª Avenida, dirección de la Mansión del Horror.
De acuerdo a esta última revelación, Lutnick habría visitado el lugar de todas estas atrocidades y aseguró que al ver el detalle de una silla para masajes y recibir la explicación sobre su funcionalidad -del propio Epstein- juró no volver. Sin embargo, los archivos exponen que siguió manteniendo contactos con el magnate y anfitrión de estos delitos sexuales.
Algunos de estos indicios, derivados del expediente Epstein, apuntan a que el propio Trump habría mantenido contactos en la Mansión Epstein con directivos del Cártel de Sinaloa. Entre otros fogonazos contenidos en el diario del presunto “suicida”, quien según la versión oficial se quitó la vida en agosto de 2019, mientras estaba detenido en la cárcel de Manhattan, a la espera del juicio en su contra.
En efecto, Epstein había prometido revelar los detalles de estos delitos en los que estaban involucradas figuras de primera línea del ambiente político, corporativo y mediático. Hasta que el 10 de agosto de 2019 una seguidilla de anomalías en los procedimientos para su detención naufragaron, tras encontrarlo muerto en su celda.
El nexo de Jeffrey E con los servicios de inteligencia israelí están lejos de ser una conjetura de conspiranoicos. El Propio Epstein confesó en los años 80 su rol como agente de inteligencia del Mossad. En ese entonces, alacraneaba con un pasaporte austríaco que tenía su foto, al igual que una residencia falsa en Arabia Saudita. Aquel pasaporte que mostró a ciertos conocidos fue hallado en su domicilio neoyorkino, luego de los primeros allanamientos por cargos sexuales, en 2009. 
NdR, 31 de enero de 2026.