#PoliticaSaltaVioleta
F.P.
El punto básico de consenso entre el saenzismo y el sector violeta local es el ideal de provincia chica, marginal, periférica y pobre. Ambos sectores solamente disienten en relación al grado de tolerancia -resiliencia- de la ciudadanía, luego de los efectos comprobados de la actual modalidad de gobernar.
El recelo que sendas fracciones de la derecha gaucha expresaron detonó con la visita del ministro del Interior Diego Santilli, quien a mitad de semana alternó encuentros con el oficialismo y con dirigentes ultra vernáculos. El saenzismo atestiguó su perfil naïf con la propia y decepcionada expectativa que el funcionario nacional inclinase la balanza hacia el platillo del Gobernador.
Al parecer, cerca del mandatario provincial mantienen la hospitalidad a la hipótesis que hacia 2027 confluirán el mileidismo local con Primero los Salteños, marca de agua usada en los comicios del año pasado. En una misma oferta electoral y con bendición desde Balcarce 50, conjetura para la cual el año en curso suministrará indicios sobre si se materializa o no.
Los libretarios en tierra gaucha parecen disentir en relación a tal planteo, principalmente la senadora nacional María Emilia Orozco, cuya efigie se incluyó en la autofoto con Santilli. Y, dicho sea al pasar, desató la ira en el saenzismo, no por la presencia de la legisladora en versión papel maché, sino por el recurso de apelar a tal extremo con el fin de remarcar la apuesta 2027 para la Gobernación.
En una variación de interna a campo abierto de la derecha salteña en plena disputa al estilo “casta”, menú que incluye donas, roscas, rencillas, jugarretas y huecos a la medianera. Los que se asimilan intérpretes de la voluntad en Casa Rosada mantienen un curso de acción con propensión a desestimar un armado electoral junto al saenzismo. Excepto que algunos de los integrantes del segundo acepten el cambio de camiseta.
Un rasgo en esta dirección fue la persistente determinación de situar a Orozco (o alguna versión de ella) en el daguerrotipo con Santilli, lo que derivó en que la senadora nacional “brillase por su ausencia”. Una referencia histórica proveniente de la antigua Roma, contada por el historiador Tácito y referida -justamente- a la falta de dos retratos en una ceremonia realizada en el siglo I antes de Cristo.
Tal vez, a ello obedezca la interpretación hecha por PLS en relación al asunto Santilli-LLA-Orozco como un tropezón, cuando en realidad expresa el anticipo de una apuesta en firme. La que tiene como basamento la casi total coincidencia en política económica, entre el mileidismo y el saenzismo [NdR: se equivocan quienes piensan en una pose por parte del oficialismo, cuyo principal líder aboga por este ideario desde los años 90, con el menemismo].
Al respecto, solamente bastaría con evaluar la prestancia con la cual Sáenz acordó con Santilli el apoyo parlamentario al proyecto de flexibilización laboral. En comparación al efecto que un conjunto de políticas de esta misma catadura ya está provocando en los comprovincianos.
Al respecto, el senador provincial Roque Cornejo (LLA) echó mano a un presunto rasgo “cultural”, en su intento de explicar los motivos del desbarranque en el consumo. Según el más reciente informe del INDEC violeta, las ventas en supers -a noviembre último- cayeron -3,8 % en contraste al mes anterior (-2.8 % respecto a 2024), y los autoservicios mayoristas recogieron parte de esta baja con un leve incremento del 1.3% mensual (aunque con un derrumbe interanual del -8.3%).
De acuerdo a la lectura del legislador provincial, si las políticas en los dos últimos años generaron pobreza, habría que combatir este devastador efecto social con más de esta misma receta. O sea, más motosierra Stihl sobre “el gasto público”, menos empleados estatales o “burocracia” y conseguir “equilibrio fiscal”, le dijo este jueves al canal Multivisión.
De hecho, al menos en lo publicitario, la sujeción de estas tres variables habrían sido los principales logros del mileidismo en estos 773 días de gobierno que lleva en ejercicio. Sin embargo, Cornejo concluyó que para La Libertad Avanza -capítulo salteño- la explicación es que “la gente compra de otra manera”. Habría que dilucidar esa nueva modalidad de consumo que el INDEC no alcanza a precisar, lo cual deja a esta suposición en catastros del misterio o la ciencia ficción.
En tanto, el saenzismo sigue enarbolando banderas similares en el aspecto macroeconómico, combinada con un remilgo a la hora de referirse a lo microeconómico o la cotidianeidad de los salteños. Su contrariedad hacia el mileidismo comarcano está referida únicamente a lo metodológico, a la arquitectura electoral para el año próximo.
Mientras que la oposición en sus diversos grupúsculos y variedad, se mantiene casi en silencio, a lo mejor recalculando cómo le fue hasta acá en su excesivo acercamiento a la sala de máquinas del oficialismo. Su voz, su modelo alternativo de provincia/país, su nexo con la ciudadanía, sus prospectos electorales, aún son un misterio como hacia dónde fue a parar el consumo. 
NdR, 23 de enero de 2026.