#PintaloDeNegro
F.P.
El presidente Javier Milei inició este sábado un periplo por suelo estadounidense, acompañado por Gobernadores como el salteño Gustavo Sáenz, el jujeño Carlos Sadir y el catamarqueño Raúl Jalil. Junto a los mandatarios provinciales, el Jefe de Estado abrirá el retail argentino de minería, minerales críticos y generación de energía. Aunque probablemente el saldo desde el norte tal vez sea su compromiso en aventuras bélicas emprendidas por la administración trumposa.
Es que en la mañana de este sábado, Milei acudirá al silbato del Presidente estadounidense convocando a Jefes de Estado ultra a la firma del “Escudo de las Américas”. Una denominación pomposa, mediante la cual el titular de la Casa Blanca tenderá una suerte de protectorado continental, aunque en paralelo reclutará apoyo simbólico -como el suministrado el jueves por el futbolista Lionel Messi- a su política beligerante en Medio Oriente.
Después de estampar su sello personal [NdR: el pacto se concretó en el hotel Trump National Doral Miami, no en la sede oficial en Washington], Milei pondrá rumbo hacia la Costa gringa del Este. En Manhattan, junto a 10 Gobernadores argentinos pondrán en cartelera la “Argentina Week”, desde el lunes hasta el próximo jueves, en procura de inversionistas para extraer el botín andino. Pero este panorama se complicó.
La previsión sobre ´ dar de largas´ tales compromisos de inversión tienen un fundamento global y de última hora. Más allá de los saldos y retazos, por parte de la misión argentina, o de las barreras idiomáticas y la pretensión artística de la comitiva criolla, por estas horas surgió una señal de alerta.
En el mundo financiero estremeció una noticia que zarandeó el panorama financiero internacional. Este viernes, la mega compañía de inversión Black Rock anunció un impedimento para un retiro masivo de guita de uno de sus fondos, el cual administra u$s 26.000 millones.
La hidra de siete cabezas -una con “corralito” y otra con “plan Bonex”, entre tantas más- sorprendió a los ahorristas del hemisferio norte y disparó nostalgias criollas de 25 años hacia atrás. Es que BlackRock recibió solicitudes de retiro por unos u$s 1.200 millones en el último trimestre. Los inversores querían recuperar el 9,3% de su dinero, pero BlackRock el viernes dijo que no y limitó esta operatoria al 5%, así que pagó 620 millones de dólares y bloqueó el resto.
Con la mitad de sus inversores en shock por no poder salir de esta trampa financiera, el zarandeo se extendió al resto del hemisferio financiero y al resto de los rubros que lo anterior se ocupa de solventar. En concreto, otra de las empresas de inversión como Blackstone registró un récord del 7,9% en solicitudes de reembolso. De manera tal que sus ejecutivos subieron el límite, tras inyectar u$s 400 millones para cubrir esta repentina demanda. 
Las demás
En cascada, su colega Blue Owl dejó de aceptar reembolsos y los sustituyó por pagarés. En tanto, las acciones de BLK cayeron un 5%. KKR, Carlyle, Apollo, Ares, Blue Owl y TPG cayeron entre 5-6%, respectivamente.
Tal vez, el nombre de Black Rock suene a letanía por parte del público en general de nuestro país. Sin embargo, esta mega compañía de inversiones tiene presencia en el sector financiero vernáculo en participación accionaria en firmas como la entidad insignia de nuestra provincia: el banco Macro. Además, en el Galicia, el Santander y el Supervielle.
El ”shock externo fuerte” adelantado por el ministro de Economía Luis Caputo vino por otro lado. Un ex compañero de trabajo de Toto, Bill Eigen (JP Morgan), sintetizó el panorama al expresar que “las malas noticias suelen ocurrir todas a la vez”, luego de admitir que “la opacidad y el apalancamiento del sector son preocupantes”.
Entre los factores que incidieron en este sismo inversor, los expertos situaron al salto en el precio internacional del petróleo (podría llegar a u$s 100 por barril), los ataques estadounidenses-israelíes en Medio Oriente, la alteración en el funcionamientos de empresas de software ocasionados por la Inteligencia Artificial (compañías que se endeudaron fuerte con estos fondos) y la política de tasas de interés del Tesoro estadounidense.
El fondo de inversión Black Rock también tiene en nuestro país acciones en el sector de agroalimentos (Glencore, Adecoagro, Bunge), energía (Transportadora de Gas del Sur, YPF, Transener), siderurgia (Tenaris), comercio (Mercado Libre) y minería (porcentaje en explotaciones como Agua de Dionisio y Agua Rica, en Catamarca).
Dos días atrás, fue confirmada la adquisición de la firma de energía AES por parte de BlackRock -asociada con la sueca EGT- que administra centrales eléctricas en diversas partes del país, incluidas las de los diques Cabra Corral y El Tunal, en Salta. Además, en la operación por u$s 10.700 millones BR se abrió paso en el rubro de la generación a partir de fuentes de energía renovables.
Todo esto fue previo al cerrojo dictado por Black Rock a sus inversionistas, anuncio que desató una extendida zozobra al resto del mundo de las finanzas. El cual innegablemente constituye la infraestructura de generación de energía, minería, producción agrícola, solvencia de los gobiernos y panorama político internacional. Veremos qué pasa. 
NdR, 7 de marzo de 2026.