#DilemasSaenzianos
F.P.
Las primeras líneas saenzianas entraron en estado de deliberación con cadencia vaticana para definir si acuden con reclamos ante la justicia federal y así evitar el recorte de fondos destinados a inversión en áreas específicas. Aunque en paralelo, con el otro ojo esperando dilucidar si algo de esta decisión se puede revertir con la visita a suelo gaucho de funcionarios nacionales, programada para el próximo 20 de febrero.  
En la víspera, Gustavo Saénz ensayó una versión suya más enfática con la que invocó  al espíritu gaucho con su definición que no se “va a arrodillar ante nadie”. Por ahora, las lanzas de los infernales güemesianos no llegaron a hincar el papel satinado en el que se imprimen las Cartas-Documento, a diferencia de los planteos formalizados -o en vías de hacerlo- en contra del mileidiismo por sus pares de Córdoba, Buenos Aires, La Rioja, Santiago del Estero, Chubut y Río Negro.
Es que en la excepción saenziana de no flexionar rodillas también planteó como salvedades: Dios,  Señor y Virgen del Milagro. Es decir, esta troika de deidades religiosas podrían hablarle al mandatario por medio de sus intérpretes locales y recomendarle rever su postura, seguida de un acto de contrición, humildad y la otra mejilla. Respecto a lo cual, Sáenz también emitió el pasado jueves otra señal en el discurso por la inauguración de la obra de Circunvalación Oeste.
En esta oportunidad, el titular del Ejecutivo salteño abogó por el no recorte al Fondo de Incentivo Docente, pilar sobre el cual descansa gran parte del sistema educativo provincial. El que, a su vez, cuenta con una alta participación de empresas privadas dedicadas a la enseñanza y dependientes de la grey católica local. Un aspecto que habría sido en gran medida lo que explicó el clima cordial de la recepción en el Vaticano que el Papa Francisco ofreció a Javier Milei, el pasado 12 de febrero.
Tal vez, a la dirigencia local le falten elementos para decodificar la complejidad de la oratoria saenziana, tanto en forma como en materia de contenido. Así, cuando el mandatario provincial alertó que su gobierno no se pondrá de rodillas al decirles a los porteños “que se levanten del escritorio y vengan a conocer las necesidades de los salteños”, los temerosos guionistas y funcionarios sintieron un vacío gástrico al suponer que iba a anunciar una ruptura. 
Otro tanto cuando aclaró que en catastros locales el mileidismo no hallará “traidores ni mentirosos”, lo que desplazó miradas hacia los diputados nacionales que consintieron el proyecto de Ley ómnibus en general, pero después votaron en contra (incluso de la propia decisión) en particular. A quienes Sáenz ponderó como “hombres de bien que pagan las consecuencias de muchos que se enriquecieron y se llevaron la plata a otro lado”, lo que funcionó como señal para iniciar silbidos a bajo volumen de “Don´t worry be happy” (Bobby McFerrin).  
La alocución saenziana sirvió para encender la flama güemesiana, principalmente entre los heraldos arrullados por canonjías oficiales. Quizás por eso esta última aventura discursiva casi no salió de los contornos provinciales, aún con el denodado esfuerzo por lograrlo por parte de estos propaladores y sus cuentas personales en redes sociales como X, en los que lograron las más variadas repercusiones, comenzando por la indiferencia. 
En cambio, Sáenz con claridad suele optar por dar entrevistas a periodistas y medios metropolitanos -todos con motivación filantrópica, por supuesto- cada vez que intenta proporcionar definiciones políticas o alguna ocurrencia. Incluso, en el caso que el destinatario final no sea otro que la ciudadanía salteña. Una señal que para los detractores tácitamente indica falencias en el armado de comunicación y difusión en  territorio provincial.
Desde la cosmovisión local, posiblemente se sorprendan la próxima semana con la llegada de Gobernadores de diversas provincias y de funcionarios nacionales. Dos grupos que ni siquiera tienen programas de televisión propios, dirán los representantes políticos salteños que sí cuentan con esos canales de difusión o entretenimiento. Pero aún así esperan discutir asuntos estructurales para sus ciudadanos, como para la conformación nacional tal como empezó a estructurarse a partir de 1953.  
Esta última, instancia de diálogo de la que podrá salir humo blanco, gris o negro. Sin embargo, en tiempos de la realpolitik tal resultado posiblemente no tenga impacto posterior. Al menos, el que barajan los contertulios que participen de esta ronda el próximo martes que viene.
NdR, 16 de febrero de 2024.