#Doscasossimilares #Diadelamarmota
El empresario gonzaleño permanecerá (¿?) este fin de semana en la Alcaidía de Tribunales, en la Ciudad Judicial de Salta, a la espera de un sorteo del juzgado que se ocupará del caso en el cual se encuentra imputado. El hombre fue detenido unos días atrás en la ciudad de Joaquín V. González y trasladado a nuestra capital al finalizar esta semana, en la accidentada tramitación de la causa 19895/10, por abuso sexual con acceso carnal.
En esta ciudad sudesteña, como también en zonas semi rurales, el hombre se mantuvo, más o menos, lejos del alcance de la justicia por unos cuantos años. Y hasta una vez en la que el tarascón jurisdiccional dio en el palo y hasta recibió otra condena, en medio de cuya tramitación increíblemente no saltó aquel caso de 2010 por el que hoy permanece detenido, según fuentes judiciales.
El hecho es que en González el hombre se refugió y no precisamente en un bajo perfil. En este destino, el inversor también consiguió un cierto progreso en su actividad comercial –en el rubro gastronómico- y hasta el desarrollo de un vínculo sentimental. Hasta el momento de su captura, capitaneaba un local gastronómico muy conocido, en calle Lavalle, en el área céntrica de la ciudad cabecera de Anta.
Además aunque resulte inaudito, en suelo gonzaleño ornamentó su planilla de antecedentes con aquella condena a 3 años de prisión de ejecución condicional en una causa del año 2016, la N° 21.543, por la carátula “Robo agravado en despoblado”. Lo que debió gatillar en aquel momento el interés investigativo por la anterior imputación en el caso denunciado seis años antes, máxime en función del tenor de aquella acusación pero no fue así. Inexplicablemente.
Hasta el viernes 25 de noviembre a última hora, la representación legal del imputado no había tramitado su excarcelación, si bien un requerimiento con dicho objetivo posiblemente se efectúe al comenzar la semana próxima. Dada la cantidad de años transcurridos, es probable que el planteo de su defensa gire en torno a un pedido de prescripción, pues la denuncia en su contra se comenzó a tramitar con el Código Penal anterior a 2011.
La detención del ahora encartado (¿?) ocurrió unos 10 días atrás, cuando JAC concurrió a la Unidad Regional 50 con el objetivo de renovar su certificado para expendio de bebidas alcohólicas, el cual también requería de sus antecedentes penales. Ocasión luego de la cual emergió la imputación por el caso de abuso sexual con acceso carnal (que data de 2010) y así quedó detenido, luego trasladado hasta la Alcaidía de Ciudad Judicial, en esta Capital [*]. A pesar de algunos trascendidos que lo ubicaban este viernes por la noche al frente de su local comercial.
Pero los datos que pasaron inadvertidos en aquel juicio por robo, iniciado en el año 2016, no aparecen como lo único llamativo del caso por el cual JAC en estos días aguarda resolución. La casualidad también es un factor adicional que concurre a la presente narración, ubicada en esta misma ciudad –Joaquín V. González-, protagonizada por un prófugo, quien portaba su mismo apellido y una idéntica imputación por abuso sexual con acceso carnal, planteada en 2010. Es decir, el caso de ambos individuos era por una denuncia del mismo año.
El procedimiento policial al que nos referimos se desarrolló el 2 de julio de 2012, luego del cual desembocó en la detención de un hombre requerido en una causa por abuso sexual con acceso carnal en el fuero capitalino. De manera tal que AJC fue capturado en Joaquín V. González, después de dos años de haberse escabullido de la justicia capitalina, por una causa iniciada en 2010.
A partir de la denuncia de una hijastra de aquel hombre, finalmente el jefe del operativo fue el subcomisario Martín Flores. El uniformado, respecto a tal arresto, explicó en aquel momento que “se demoró porque el acusado se cambió de identidad” al arribar a la ciudad anteña, le detalló a diario El Tribuno.
Según aquella noticia dada por el medio colega, la causa por abuso sexual había quedado en manos del juez Pablo Arancibia, titular del Juzgado de Instrucción Formal 5, quien ordenó el traslado de AJC y su posterior alojamiento en la Alcaidía Judicial. Esto sucedía 10 años antes que otro procedimiento policial detuviera a JAC, también en Joaquín V. González, igualmente imputado por abuso sexual con acceso carnal y, de manera similar, por una investigación iniciada en 2010. Todo un reguero de casualidades, empezando por el mismo apellido en ambas ocasiones.
[*] Precisión indicada a este periódico por fuentes de la investigación.
NdR, 26 de noviembre de 2022.