#Laconexionhastasuelobrasileño #ElplanTencarpeta
El proyecto de industrializar Brasil adelantado por el presidente electo Luiz Inacio Da Silva descansa sobre la posibilidad de complementarlo, mediante una mayor y efectiva integración con la Argentina. Si la administración carioca acordase financiamiento para el proyecto, desde Vaca Muerta nuestro país podría extender el gasoducto hasta Porto Alegre y posibilitar la vuelta de llave anticipada por el mandatario triunfante el domingo pasado. 
El impulso en tal sentido se encuentra dado por el Plan T, ideado por la compañía Techint que tiene negocios planificados en la extensión del tendido gasífero hasta la capital del estado de Río Grande Do Sul, centro industrial de esta región del vecino país. En tal caso, si el Banco Central del vecino país acordase un crédito por al menos u$s 10.000 millones [NdR: tiene reservas por u$s 360.000 millones en este momento] podría contar con este fluido, a su vez dándole a las finanzas criollas un respiro frente al plan de ajuste impuesto por el FMI.
Con esta eventual inyección de liquidez (fuese por compra de títulos de deuda o un crédito puente), la Argentina “podría estabilizar su moneda y plantearse una deflación modesta, moderada, sin pedirles sacrificios a quienes ya se vienen sacrificando”, previó este martes el analista económico Alejandro Bercovich, En contraprestación, la nación vecina pediría gas que le permitiría industrializar su sistema productivo, por ejemplo, en materia de fertilizantes. Cabe recordar lo admitido el viernes pasado por Jair Bolsonaro, cuando en el debate contó la penosa gestión, en febrero pasado, que se vio obligado a realizar ante su par ruso –Vladimir Putin- para conseguir fertilizantes.
En la actualidad, Brasil importa la mitad del gas que demanda su sistema productivo de fuentes externas. Por lo que en gran medida requiere de unos 39 millones de metros cúbicos diarios de afuera, los que exigen plantas de regasificación para el gas licuado adquirido principalmente desde la región del Golfo de México. Pero a un precio muy alto, el cual ronda los u$s 35/40 por millón de BTU: Vaca Muerta podría proveerle este fluido por 10 veces menos aquel precio.
En tal contexto, la próxima visita del presidente electo –Lula da Silva- a nuestro país sería un hecho más que auspicioso en caso que incluya esta iniciativa en el temario y, sobre todo, cómo realizar dicha inversión. Así haría algo más concreto el giro que le fue impreso al rumbo político y administrativo al país más poderoso de la región sudamericana, principal socio comercial del nuestro. 
Informe: “Brotes verdes”, Alejandro Bercovich (C5N), 1 de noviembre de 2022.
NdR, 2 de noviembre de 2022.