Es enorme la voluntad de trabajo del doctor Sáenz

- OPINIÓN

Es enorme la voluntad de trabajo del doctor Sáenz
Es enorme la voluntad de trabajo del doctor Sáenz

El titular del Foro de Intendentes de Salta, Daniel Moreno, rescató la incansable vocación de trabajo del gobernador Sáenz en medio de la pandemia. Aunque en este suelto también planteó la cuestión de fondo en la estructura económica de nuestra provincia. El debate que es necesario entablar, mirando lo sucedido en el último medio siglo.

#Coyuntura #Salta #CuestiónDeFondo

Por: Daniel Moreno (*)

El mundo ha cambiado para siempre, pero nos cuesta aceptarlo. Este momento que nos toca vivir, no fue imaginado por nadie. Rompió todas las previsiones, que tenían todos los gobiernos del mundo, para este año 2.020.

Los países más importantes del mundo han colapsado, sus economías están destrozadas, no importó, si creían o no en la pandemia, todos sin excepciones acusaron el golpe. Aun hoy nadie podría asegurar, cómo? ni cuando? termina y esta es una verdad dolorosa, pero verdad al fin.

He nacido en un lugar geográfico llamado Salta, un lugar con muchas más carencias que las que se pudieran encontrar, en los lugares llamados del primer mundo. Esto me trae mucha más preocupación, porque como provincia, tenemos desafíos que nunca pudimos solucionar.

Quizas el mayor desafio que no pudimos solucionar los salteños, es la distribución de la riqueza. Salta tiene enormes desigualdades y hoy en esta pandemia que nos aqueja, esas desigualdades salen a la luz con toda la crudeza que poseen.

En lo macro, nuestra provincia carece del desarrollo necesario en todos sus puntos cardinales, no tenemos polos productivos, ni en el norte, ni en el sur, ni al este, ni al oeste, nuestros jóvenes migran de sus lugares de orígenes, por falta de contención laboral, educativas e inclusive culturales. Una provincia rica que no sabe, que hacer, con sus pueblos y con sus gentes.

Nuestros vecinos

Tenemos comprovincianos que viven al día, hermanos salteños que si hoy no trabajan no comen, tenemos también un deficiente sistema sanitario, un sistema sanitario sin inversión importante en los últimos 30 años. Todo esto es el resultado de una enorme falta de planificación, viajar sin destino, es no saber a dónde queremos ir, y no saber a dónde vamos, lo pagan siempre, los más necesitados, los que menos tienen.

En este punto es que debemos asumir, todas las instituciones, publicas, religiosas y económicas, que nos debemos una enorme reflexión, pero esa reflexión debe ser generosa, honesta y desinteresada.

Nuestra especie, en cada uno de los rincones de este mundo, debe asumir el desafío de realizar una profunda reflexión, reflexión que nos tiene que llevar a profundos cambios, porque de estos cambios que seamos capaces de hacer, estará la posibilidad de encontrar un futuro mejor.

Nos debemos preguntar dos cosas fundamentales, la primera es que deseamos del futuro y la segunda es que debemos cambiar del presente, para hacer realidad ese futuro que soñamos. Pero debemos hacerlo ahora, porque es la oportunidad de construir un mundo más justo, un mundo para todos. Si no lo hacemos, habremos perdido esa gran oportunidad de dejarles a las generaciones venideras, eso por lo que luchamos hoy, ese tiempo al que llamamos futuro.

Hoy es el tiempo de la reflexión y de acción, debemos empezar a cuidar a nuestro mundo pensando en nuestro prójimo, porque si no lo hacemos, un día no habrá ni mundo, ni prójimo.

El análisis necesario

Así estamos hoy, frente  a una enorme responsabilidad, pero también frente a un enorme desafío, el desafío de encontrar juntos las respuestas que la hora demanda.

Pero claramente debo decir, que las respuestas no están en quienes trabajan en la violencia, tampoco en aquellos que construyen anarquías y menos en quienes desconocen las instituciones. Nunca en ningún lugar del mundo, la anarquía condujo a nada bueno, hoy es tiempo de responsabilidad y solidaridad.

Solo vamos a encontrar las respuestas, con instituciones sólidas y fundamentalmente en paz y esa paz nace en el conocimiento, que nadie se salva solo. Porque el desafío inmediato es encontrarnos como hermanos Argentinos, reconocer en el otro a un hermano hijo de la misma patria, porque solo unidos podemos encontrar un futuro venturoso, un futuro más justo.

Hoy en particular, nuestra provincia es gobernada por el Dr. Gustavo Saenz, un hombre que ha venido sorteando innumerables desafíos, con una enorme voluntad de trabajo, en una situación atípica y novedosa, para él y para todos, una situación a la cual llamamos pandemia, una situación tan novedosa como grave. Tan grave, que no solo, nos arranca nuestra economía, sino que se lleva a nuestros seres queridos.

Al Dr. Gustavo Saenz, como al presidente Alberto Fernandez, les tocó vivir y decidir en situaciones políticas y económicas graves. Comerciantes al borde de la quiebra, trabajadores que pierden su empleo, un sistema de salud deficitario y un sin número más de situaciones graves, además claro del enorme endeudamiento en dólares que sufrió nuestro país en los últimos años.

Por eso no debemos desconocer, la enorme voluntad de trabajo de un presidente y de un gobernador de trabajar y participar en cada una de las demandas que se fueron sucediendo desde que empezó el año 2.020.

Porque también es justo decir que los problemas económicos, no empezaron en marzo con la pandemia, los problemas económicos, iniciaron cuando se contrajo una enorme deuda en dólares, durante el gobierno anterior, deuda que en términos reales y dicho por el mismo organismo prestador llamado FMI, era una deuda inviable.

Todo esto en un mundo donde la economía global, se enfriaba, producto de una impiadosa guerra comercial entre dos gigantes, EEUU y China. Por todo esto el 2.020 iba a ser un año muy difícil para el mundo y para los argentinos en particular.

El imprevisto

Sin embargo, aun debíamos esperar algo más, algo que no venía por nuestros bienes económicos, algo aterrador que se llevaría la vida de miles de seres humanos, algo a lo cual aún hoy no hemos terminado de enfrentar y que se llama pandemia.

Una pandemia que le produce un descalabro económico a los Estados Unidos y este afecta a toda nuestra región latinoamericana.

Y lo que ocurre en China también se siente de inmediato, porque es el socio más importante de muchos países de Latinoamérica y uno de los principales compradores de materias primas.

En otras palabras, nos quedan aún, enormes desafíos por resolver, por ejemplo, debemos ser conscientes que en nuestro territorio, la pandemia recién va por la primera oleada de contagios, cuando en algunos lugares del mundo, ya están en la tercera. Pero a esos enormes desafíos los vamos a superar en unidad, juntos, porque con el sálvese quien pueda, no se salva nadie.

(*) NdR, 20 de septiembre de 2020. 


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