Ahora la final

- SOCIEDAD

Ahora la final
Ahora la final

La algarabía a pleno que vive el pueblo argentino, las señales y los mensajes de una jornada mucho más que futbolística. Sí, mundial, pero igualmente con un hondo contenido social y político. Un pase a la final que osamos en los próximos párrafos contextualizar y descifrar.


#ElSerArgentino

F.P.

El temple de los jugadores albicelestes en su paso a la final con España, el próximo domingo las señales, los mensajes y las dedicatorias de una jornada desbordante de épica. Desde Atlanta a Buenos Aires y Salta, hasta cada arrabal criollo, la retroalimentación entre los protagonistas de la hazaña futbolística -aún sin epílogo- y el pueblo es el principal rasgo de estos días.

En contraposición a ese “nadie puede” contra los designios del poder económico transformado en el que define el destino de millones que, por lo general, suele mandarnos al descenso. En jornada de miércoles con un vacío muy gráfico en Casa Rosada, como si el comando del país estuviese en otro lado.

Luego de la lección de carácter que expuso el conjunto nuevamente finalista en una Copa del Mundo, las diversas cuestiones se dejaron muy en claro. Según muchos, un Lionel Messi ya maradonizado dedicó el triunfo contra el equipo británico a “la gente que no tiene trabajo y no llega a fin de mes”. Otra anotación más, a cargo del inobjetable astro internacional del balompié.

A sabiendas de los cientos de miles de argentinos desafiando a las autoridades porteña y nacional, en su afán de acotar todo intento de copamiento del Obelisco o de la Plaza de Mayo [NdR: Ver artículo ]. Y ya que los gobernantes siguen empecinados en no suministrar alegría alguna a la dieta familiar, una satisfacción para el espíritu viene de mil maravillas para seguir en la lucha.

El corolario de la jornada mundialista, es bueno decirlo, se extendió a bares de Glasgow (Escocia) y Cardiff (Gales) en un grito estruendoso al ritmo de los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. Lo mismo que ocurrió en Bangladesh y en india. Algunos de los territorios, economías, naciones y pueblos sometidos por el viejo imperio británico.

Incluso, en terruño del otro finalista de esta Copa del Mundo 2026 habrá caído bien el despliegue de una bandera sobre el césped de Atlanta con la inscripción de las Islas Malvinas “argentinas”. No sólo dado el reclamo histórico de nuestro país por el pedazo de tierra usurpada en el Atlántico sur, sino, empardando la queja española por la confiscación de la isla de Gibraltar.

En cancha, fue Giovani Lo Celso -uno de los compadres de Messi- quien extendió, respaldado por Nicolás Otamendi, uno de los trapos con la frase de Malvinas en sintonía al reclamo formal de nuestra nación. En contramano de la advertencia de la ministra de Seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, respecto a la no utilización de estos mensajes “políticos” en la cancha en que se desarrollaría la segunda semifinal.

Después, ante la prensa acreditada en la “zona mixta”, fue Leandro Paredes -otro integrante del messismo- el encargado de certificar el gesto de Lo Celso. Pero también que las Islas Malvinas “siempre serán argentinas”. Y andá a decirle algo a un finalista de la Copa del Mundo 2026.

Otra señal más fue la salida del estadio Mercedes Benz del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, cuando Messi atendía a la prensa. En un pequeño hueco de este ida y vuelta con reporteros, Tapia solicitó la atención del capitán argentino para bromear acerca de un asistente convocado para “secarle la nuca”.

En estos momentos, desde la cima del fútbol internacional dicho gesto asoma rebosante de legitimidad. Aún en desmedro de quiénes lanzaron una campaña intentando destronar a Tapia de la máxima conducción del fútbol profesional, en la actualidad hostigado por la reconversión de los “sociales & deportivos” en sociedades anónimas.

De hecho, en las últimas horas se supo de una sucesión de conciliábulos motorizados por la banda Menem, con la meta de desbarrancar a Tapia de la cima de la AFA. El candidato a esta eventual transmisión de poder es el empresario asegurador y ex presidente de River Plate, Rodolfo D´onofrio, actual pareja de Zulemita Menem.

Sin embargo, el panorama empezó a nublarse para este grupo de piolas en violeta. Las amenazas de represión a toda manifestación, fuere de algarabía o de reclamo, no lograron disuadir a millones de argentinos que encarnaron este miércoles a puro jolgorio.

Los ultimatum en contra de exponer la causa Malvinas en foros de balompié internacionales, otra de las artimañas que se esfumaron. Al ser consultado sobre esta desobediencia por la bandera en cancha, Lisandro Martínez respondió que “no podíamos fallarle al pueblo argentino”.

En ocasiones, estas señales suelen indicar la posibilidad de pensar que el rey va caminando desnudo, tirarle de la cola al búfalo. Es cuestión de animarse, ir y hacerlo. Correr el riesgo es mucho más gratificante que no hacer nada. 


NdR, 16 de julio de 2026.

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa