#OrdenRepublicanoAlerta
F.P.
El desembarco porteño del magnate tecnológico Peter Thiel generó revuelo e inquietud en diversos sectores políticos y sociales. En cuanto a lo gremial, esta movida junto al gobierno mileidista desencadenó una dura advertencia de los profesionales informáticos, quienes lo encuadraron como “peligro para la democracia”.
En efecto, en las últimas horas se conoció un pronunciamiento de la Asociación Gremial de Computación en oposición al desempeño de Thiel entre la cúpula del poder político y económico de nuestro país. Ezequiel Tosco, Secretario General de ADC alertó en relación a “la amenaza que representa Palantir para Argentina”, compañía que no es un simple proveedor tecnológico [NdR: Ver artículo ].
Al respecto, Tosco recordó la reciente publicación de un pronunciamiento enraizado en el “tecnofascismo, supremacismo, jerarquías cuasi raciales y vigilancia masiva” como su molde comercial. En contraste, recordó que Thiel y Alex Karp suelen denominar como “anticristo” a todo aquel que exige ética en el uso de la Inteligencia Artificial, mientras sostienen que es ingenuo defender la democracia.
De hecho, rememoró Tosco que Palantir elaboró las listas de blancos en Gaza e Irán (donde 168 niñas murieron masacradas en la escuela de Minab) además de digitalizar la persecución de ciudadanos por parte del ICE, la Gestapo anti inmigrantes estadounidense. Antes de esto, participó en la manipulación electoral en el caso de Cambridge Analytica con 50 millones de usuarios de Facebook.
A esto hay que sumarle que Palantir se ocupa de diseccionar problemáticas de debate público, mediante el procesamiento de 50 o 60 de metadatos o ads en publicaciones particulares.Es decir, un tecnogrupo de tareas que en nuestro país tiene compuertas a disposición.
Por medio del Decreto de Necesidad y Urgencia 941/25, el mileidismo ordenó centralizar bases de datos de ANSES, AFIP y RENAPER. A la par que habilitó los análisis predictivos, a través de la utilización de Inteligencia Artificial, mientras en otro apartado posibilitó la realización de tareas de investigación “preventiva” para señalar cualquier contenido con posibilidad de encuadrarse como “amenaza”. O sea, desde un simple malestar con la línea de acción gubernamental, hasta acciones con algo más de coordinación para vertebrar una fuerza opositora.
De hecho, en la víspera la reunión de Milei con el divulgador de la caducidad democrática -Peter Thiel- se realizó sin la cobertura habitual de la prensa. Todos los medios acreditados recibieron la prohibición de ingresar a Balcarce 50, hasta que no se dilucide al detalle una más que dudosa acusación de espionaje.
La presencia en nuestro país del fundador de Palantir inquietó, incluso, a otros sectores de la derecha como la ex diputada nacional Elisa Carrió, quien consideró “terrible” su instalación en nuestro país y porque esta firma opera contra “la república, la democracia y las libertades”. Además, Carrió remarcó que Thiel y su Palantir son “Pentágono puro, (…) el eje del mal”, alertó en X.
Algo más cauto -o dubitativo- fue lo que mostró el vecino de Thiel en barrio Parque, el ex presidente Mauricio Macri. La semana anterior, luego de anoticiarse de la compra de la mansión más cara del vecindario (u$s 12 millones), el otrora mandatario se reunió con la troika de la Corte Suprema y sugirió estar atentos contra cualquier desborde mileidiano. En particular, todo giro tecno autoritario.
En medio de este revuelo, AGC expresó su rechazo categórico a “la tercerización de capacidades de inteligencia estatal a (favor de) corporaciones privadas con agendas políticas explícitas”. En este contexto, el sindicato de los trabajadores informáticos advirtió que “un país que no controla sus datos no controla su futuro”. Ni más, ni menos. 
NdR, 24 de abril de 2026.