#RadiografiaDeMiseria
M.R.
El mileidismo impuso su modelo de vida para la ciudadanía, caracterizado por los billones focalizados en el núcleo gobernantes-multimillonarios y el resto metido en una suerte de reality de supervivencia. Este fin de semana, los medios internacionales centraron su atención en un muchacho en silla de ruedas cumpliendo tareas de reparto de comida y la competencia entre asado de vaca o de burro.
Un conjunto de dilemas hogareños capaces de desvelar a millones de connacionales. Lo cual se resume en lo microeconómico coincidiendo con lo macroeconómico, señalamos desde NdR para resaltar el dilema que suele confrontar a las diversas escuelas de pensamiento económico.
El principal elemento que horadó los ingresos es el estancamiento o el retroceso en los salarios complementado con el nivel de precios en aumento para los bienes y servicios más utilizados. Con gran descrédito a cuestas, aún así el INDEC informó que en marzo la inflación en provincias como Salta -agrupadas por región- trepó un 4% en comparación con el mes anterior.
Mientras, dos indicadores que permiten proyectar lo que se vendrán en términos económicos provocaron alarma entre los analistas y no te cuento en las familias. Por un lado, la inflación inercial o IPC núcleo que en el informe estadístico oficial fue de 3,2 % por otro, la inflación mayorista que se situó por encima del 3% [NdR: 3,4 % en el Indicador de Precios Internos al por mayor, 3 % en el Indicador de Precios Básicos al por mayor] y en Balcarce 50 suelen empardarla con un presagio certero para anticipar la inflación de los meses siguientes.
A lo anterior, debe adicionársele que los últimos 10 meses al hilo con inflación en alza no se registraron nunca en niveles como los actuales, contabilizando desde la década de 1940 hasta hoy. Incluso, en los meses comprendidos entre diciembre de 1988 y julio de 1989, en plena hiperinflación que marcó el final del alfonsinismo, la economía mileidiana trepó por encima de esta marca de 7 meses consecutivos con suba de inflación.
A su vez, el segundo de este año fue el sexto mes consecutivo en el que los salarios en blanco -públicos y privados- volvieron a perder frente al aumento de precios de bienes y servicios.El economista HernánLetcher detalló al respecto que “en febrero, los salarios registrados del sector privado cayeron 1,3% en términos reales (+1,6% nominal vs. 2,9% IPC), quedando 3,5% por debajo del nivel observado en noviembre de 2023”.
Este fin de semana, el titular del Centro de Economía Política Argentina especificó que los haberes de la administración pública igualmente retrocedieron en términos reales 0,6 %, pero ya llevan -18,3 % si se los mide contra noviembre de 2023.
Desde una perspectiva general, Letcher calculó que “los salarios registrados (públicos + privados) se ubican 8,9% por debajo de nov/23”. Y el deterioro sigue y sigue, ante la perspectiva de más tarifazos en servicios regulados que se anunciaron en las próximas boletas, además de las subas por llegar en alimentos y bebidas.
El precio de la carne de vaca, por ejemplo, aumentó un 60 % en comparación con el año anterior, lo que explica la imagen de carnicerías despobladas y lo del asno camino al matadero. Aunque en nuestro país pastan 14 millones de bovinos, en tanto sólo 80.000 burros pueblan nuestros montes. O sea, un Platero a la parrilla no podría ser más que una foto algo exótica de la crisis y la estanflación, dichos en criollo. 
NdR, 18 de abril de 2026.