#IlusionEneroTranqui
F.P.
Habrá quienes aún crean en los Reyes Magos o no, de todos modos el gobierno argentino lanzará al final de la semana un canje de títulos dollar linked por otros títulos con vencimiento a 15 días después. Este reemplazo es sólo con destino vernáculo, pero la preocupación creciente viene por el lado de cómo afrontará los millonarios compromisos externos que desde el alba de 2026 asoman desde el Este.
El próximo 9 de enero, sin ir más lejos, el mileidismo deberá oblar u$s 4.300 millones en pagos al exterior. Por ello, la preocupación para el año iniciado pocos días atrás es qué nuevo artilugio utilizará Yrigoyen 250 para tapar este hueco o conseguir que se posponga este mega vencimiento.
Para 2026, la gestión violeta tendrá un total en compromisos externos por u$s 20.000 millones. Tanto acá como en Estados Unidos, nadie sabe decir cómo se afrontará esta tracalada girada hacia afuera, con excepción de ir derechito hacia una devaluación o bien hacia el default.
Es lo que indicó un reciente informe del parlamento estadounidense, a partir del alerta que el legislativo gringo no le habilitó a la administración trumposa la asistencia urgente de fondos para los tarambanas rioplatenses. En concreto, los equipos de asesores económicos de congresistas y senadores de allá cuentan con mayores indicios acerca de la insolvencia criolla, antes que otra salida.
A punto tal que la conclusión de este grupo de especialistas fue que la Argentina violeta tiene un macilento perfil cambiario y sus contínuos pedidos de auxilio financiero corporizan un porvenir que incluye la cesación de pagos. Con alta probabilidad, los expertos estadounidenses lanzaron como hipótesis el incumplimiento de la deuda externa “por décima vez” y/o consentir “mayor flexibilidad en el valor del peso”.
Una opción para evitar ambos escenarios sería acudir, una vez más, a la avenida Pennsylvania en la ciudad de Washington, en postura penitente. Ya sea en dirección a la Casa Blanca o las oficinas del Fondo Monetario Internacional, ambas situadas a pocas cuadras y sobre esta misma arteria vial.
Aunque, según los expertos del Congressional Ressearch Service esto sería en un escenario en que las “perspectivas de obtener apoyo son inciertas”. En el caso particular argentino, dada la “elevada exposición” por la montaña de compromisos externos que enfrenta nuestro país, “en comparación con otros gobiernos de su región”, explicó el reporte.
Desde el sector especulativo local, las perspectivas no difieren demasiado del escenario trazado por los economistas del Legislativo norteamericano. La mayoría de las proyecciones oscilan entre los interrogantes sobre los dólares para cumplir con esos compromisos externos, la cesación de pagos o la devaluación.
Por estas horas, la cuenta en X Inti Alpert advirtió que “la emisión de Pesos es brutal”. Al comienzo de la gestión Milei, el circulante ascendía a Ç$ 41 billones. Al día de hoy, esa masa contabiliza $ 164 billones, ya que “al no haber crédito privado que paga intereses demandando dinero, se capitalizan los intereses de las Letras que emite el Estado (LECAP) y cada día hay más Pesos capaces de financiar la inflación y la tensión devaluatoria”.
Más leña al fuego como para adecuarnos a las marcas en el termómetro de esta temporada estival. La cual arribó con altísima temperatura en la política internacional, aunque los datos del escenario albiceleste no se quedan al final de la fila. 
NdR, 6 de enero de 2026.