#Laproduccionvehicularqueviene
La tendencia hacia los vehículos eléctricos se catapultó hasta límites poco imaginables en los últimos 7 meses, incluso en nuestra región sudamericana. El mejor ejemplo es Brasil, país integrante del Grupo BRICS y candidato a liderar esta vuelta de página en el sector automotriz y energético.
Con números en la mano, los empresarios criollos dieron señales de preocupación tras notar que los ingresos de autos híbridos o eléctricos al mercado carioca se dispararon un 180 % en 2023. Y en lo que ya transcurrió de 2024, al menos hasta el pasado mes de junio, las importaciones de estos productos subieron 43%, respecto a igual período del año pasado.
Desde acá, los rasgos de una cierta angustia se expresaron desde la Asociación de Fabricantes de Automóviles (ADEFA) y el propio gobierno nacional, luego de apurar el anuncio de un Polo Tecnológico a construirse en Salta con financiamiento del BID. Con lo cual se dieron amagues de sacarse la modorra, aunque nadie sabe si éstos serán suficientes para encaramarse a la vuelta de la rueda en la historia económica, en pleno viraje.
A diferencia de la administración rioplatense -empecinada en atarse a intereses extractivos estadounidenses- el gobierno de Lula Da Silva eludió las promesas y centró su interés en las concreciones. Como resultado, la vecina nación verá florecer proyectos productivos por u$s 19.000 millones destinados a producir autos híbridos o directamente eléctricos.
De ellos, u$s 3.500 corresponden a BYD, la compañía china Nº 1 en todo el mundo en cuanto a producción de electromovilidad. El año pasado, esta automotriz que es el dolor de cabeza de Tesla, compró una antigua planta de Ford en Bahía y planea producir 150.000 vehículos eléctricos por año (plan de expansión partiendo de la base que dicha cantidad es la de patentamientos de híbridos y eléctricos de los últimos 12 meses). Además, BYD tiene en carpeta la adquisición de Sigma Lithium, o bien alguna posibilidad de fusión.
Novedades que contrastan con el derrumbe en la producción de vehículos convencionales y autopartes que registraron las automotrices criollas en los primeros 7 meses de este año. A tal punto, en ADEFA temen que el segmento de producción de pick ups sea uno de los pocos que quede en pie para la industria automotriz local, amenazada por la competencia china hasta en la fabricación de autos convencionales.
Sin embargo, al respecto también hubo una advertencia para los fabricantes locales. En alusión a BYD, la indicación que “si efectivamente se localiza, va a competir con modelos como la Hilux y la Ranger, que es en donde Argentina se destaca (…) significa una amenaza a la complementariedad en el intercambio automotriz con Brasil”, alertó en Ámbito Financiero este fin de semana Federico Hidalgo, economista especializado en este sector.
Las proyecciones indican que hacia 2026 la producción global de automóviles híbridos y totalmente eléctricos alcanzará los 26,6 millones de unidades (hoy en 14,1 millones de autos despachados en 2023). Por ello, la diputada nacional Julia Strada impulsó el proyecto de ley para la electromovilidad centrado en el mercado interno.
Pero ante la caída abrupta del poder adquisitivo de los sectores obreros en nuestro país y la preferencia de las empresas chinas por el mercado de su asociado en los BRICS, como lo es Brasil, el ingreso de inversiones parece aún verde. Nada por el lado de Elon Musk y su firma Tesla, quien luego de sobar el lomo presidencial reforzó sus inversiones en China. Quizás haya que buscar por el lado de las automotrices japonesas.
En un contexto como el actual, en el que la baja en el precio internacional del litio desnudó la cautela de las mineras internacionales sobre yacimientos situados en Salta, Jujuy y Catamarca. Con algunos despidos como antesala del anuncio que hará quebrar ilusiones gubernamentales: acá solamente se producirá materia prima, a partir de litio, a fin de enviarla afuera para la fabricación de baterías. Insumos que por su elevada inestabilidad están predispuestos a explosiones si son transportados por grandes distancias. 
NdR, 3 de agosto de 2024.