La del pelo al costado

- DEL JET & AL SET

La del pelo al costado
La del pelo al costado

Son pocas las figuras que dejó la era soñada del cine hollywoodense, con el nombre de Verónica Lake inscripto en dorado. Una historia llena de altibajos, esfuerzo, éxito y caídas que la tuvo como protagonista. Una figura icónica para el star system, sintetizada en las siguientes líneas.

#Lagodefuego #Lasvidasdeveronica

M.R.

Pocas reseñas tienen tantos accidentes y vaivenes como la de la huracanada existencia de esta verdadera diva de los días más gloriosos que tuvo Hollywood. Con una aparición fulgurante en las producciones cinematográficas de finales de los años 30, cuando a Constance Frances Marie Ockelman la contrataron de la Paramount bajo el seudónimo de Veronica Lake.

Corría el año 1939 y los grupos feministas al estilo Me Too hubiesen puesto el grito en los cielos, luego que Constance/Veronica actuase en peli, en cuyos créditos nunca se los reconocieron en los títulos. Para colmo, el filme se denominaba “Sorority house” (para la RKO), pero su director John Farlow corrió a comentarle a Arthur Honrblow Jr (Paramount), acerca de aquella chica que estudió actuación en la escuela Bliss-Hayden y de su presencia inquietante.  

En realidad, entre fines de los años 30 y comienzos de los 40, a Veronica Lake los directivos hollywoodenses le mezquinaron reconocimiento en varias producciones. Como en la ya mencionada “Sorority house”, sucedería lo mismo en “Dancing co-Ed” y en “Forty Little mothers”, o bien la mencionaron como Connie Keane o Constance Keane, lo que representaría mayores esfuerzos para archivistas al momento de hacer una retrospectiva.

Pese a estos contratiempos, Farlow enloqueció al verla con el pelo tirado sobre un costado de su rostro, ocultándole parcialmente un ojo. Este peinado, luego llamado peekaboo se convertiría en todo un ícono para la década de los 40, hasta casi convertir en un imposible toda remembranza del mundo del cine sin esta chica de pelo rubio al costado.

En la mayoría de las fotos publicitarias, en general Veronica Lake salía sentada, lo cual permitía soslayar su modesta estatura (1,51). Y pese a las reiteradas desestimaciones desde la Medicina y las ciencias Etnográficas, su temperamento volcánico encajaba con  prejuicios respecto a personas diminutas. Una conjetura sostenida principalmente por sus coprotagonistas varones.

Para la época, su peinado y su renombre se habían marcado a fuego en los años dorados de Hollywood y a lo mejor la actriz intentaba evitar que sacaran su nombre de los títulos de cada película que la tenía de protagonista, como también en las marquesinas. Así,  conformó una de las duplas más exitosas, junto al actor Alan Ladd con quien estelarizó cuatro filmaciones. En “This gun for hire” y “The cristal key”, si bien su despegue en las revistas de cotilleo se dio en “Vuelo de águilas”, y luego en “The blue dalia”.

En medio de un entorno familiar embromado, Lake se vio enredada en un reclamo hecho por su madre, Constance Trimble, quien solicitaba unas monedas de la fortuna hasta entonces amasada por la estrella. En medio de una época en que agudizó la concurrencia al bar de su casa, en busca de bebidas blancas. Estos líos incidieron en sucesivos fracasos matrimoniales y en varios inconvenientes laborales.

También algo de celos conformaban el mix a punto de estallar. Este último ingrediente llevó a que su coprotagonista en el filme “Me casé con una bruja”, Frederic March, se molestara por las cámaras que casi naturalmente monopolizaba Lake en los mejores fotogramas.

Con el tiempo, las maldiciones por su carácter, al igual que por su prestancia ante las cámaras, comenzaron a caer hacia la década del 50. La mala racha en el cine, inclinó la balanza para el lado de las bebidas espirituosas, bajo cuyos efectos fue arrestada en diversas ocasiones. Los 60 fueron malos para Lake y en los 70, salvo una autobiografía que publicaría en el libro “Verónica”, mejor ni hablar. Se iría físicamente de este mundo en 1973, aunque dejando un recuerdo imborrable para las siguientes décadas. 

NdR, 2 de enero de 2023.  


Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa