#UCR #Interna #Construcción
Los boina blanca locales pusieron un pie en la senda diagramada por Martin Lousteau, en cuanto a un armado de escenario opositor al actual gobierno nacional. Es la principal señal, emanada luego de los comicios internos que este fin de semana situaron al historiador Rubén Correa al frente del Comité Capital de la UCR, en tanto que Miguel Nanni Valero conducirá el Comité provincia.
Los vientos que soplan en calle Mitre 653 marcan esta senda para Evolución, timonel del radicalismo y cuyos rasgos también se enmarcan en la tendencia “nueva agenda” (Ver link en parte inferior). Una señal que parece dejar al radicalismo gaucho bastante cerca del armado electoral diseñado por Agustina Gallo Puló y la alcaldesa Titi Romero, desde la Capital, con vistas a 2023 y más allá.
Por lo pronto, este lunes Nanni Valero definió que el partido empezará un trabajo que llevará a la definición de coaliciones con vistas a los comicios salteños, como también a los que aún resta convocar en fecha precisa por cargos electivos nacionales. En el plano local, la UCR tendrá que definir su derrotero: mantenerse en el frente saenzista como acordó en 2019 o abdicar de tal armado. Este último ir por fuera de borda conlleva sus riesgos.
Hace apenas 24 horas, los comicios partidarios apenas lograron entusiasmar al 17 % del padrón. Y aún contando con toda la pimienta que el diputado provincial Héctor Chibán le puso a la disputa con Correa, lo que pareció darle nuevos bríos -como de época ochentosa- a la definición por el Comité capitalino.
Con el escenario electoral definido, Nanni Valero adelantó que “el radicalismo tiene que hablar del futuro inmediato, porque en los próximos meses la gente le va a cobrar los errores al Gobierno”, dijo en una entrevista con FM Profesional, en alusión a Casa Rosada.
Casi a coro, el recién entronizado titular del Comité Capital apuntó que “la sociedad está pidiendo la unidad de los partidos porque la crisis es terrible”, le dijo a Radio 10 [al programa Quo Vadis]. Y en un exceso de entusiasmo Rubén Correa resumió que “la participación de los radicales fue impresionante” en la jornada dominguera, por lo que habría rivalizado con el Superclásico Boca-River.
Al mirar el panorama, la UCR gaucha deberá marcar definiciones en dos sentidos. Una no menor será la articulación interna que le dará a la rama feminista, delineada en el armado que unos 15 días atrás definió el senador nacional Martin Lousteau en un encuentro nacional, celebrado en la facultad de Odontología de la UBA. Junto con esto, le quedará por explicitar el diseño de Evolución en el tinglado Juntos por el Cambio, donde el ala Pro desde el ala Bullrich galvanizó el accionar de la intervención partidaria.
En este trayecto hacia octubre o noviembre, los radicales tendrán por delante explicitar su apoyo a los candidatos nacionales que impulse el macrismo local o nominar los propios, en caso que se mantenga el mecanismo de las PASO. Lo más claro en el horizonte es que en el futuro próximo casi no habrá espacio para un “tercer lado”, como en alguna oportunidad fantaseaba Juan Manuel Urtubey.
Además, en lo particular de JxC definirá en poco tiempo más entre un perfil centrista  propuesto por Lousteau u otro más bien “ultra” como el que impulsa Bullrich. Dicho esto únicamente como diferentes estilos de construcción de una propuesta electoral o senderos para llegar al poder, y no como modalidad de ejercicio del mando.  
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Crédito fotográfico: El Tribuno. 
NdR, 15 de marzo de 2021.