#Edificio #Incumplimientos #TresCerritos
La ponderación de la actividad de construcción como fertilizante de catastros productivos debería llevarse con el cumplimiento de las normas de ingeniería civil y diseño urbano. Pero cuando interviene la avivada y el descuidismo, tal como se detectó en un proyecto ubicado en avenida Reyes Católicos al 1400, el jolgorio por la reactivación de la economía suele ser morigerado.
Al costado de una conocida churrasquería & grill, la empresa Soricich parece ser la cara visible de las tareas que se vienen desarrollando de manera intermitente, al menos, desde el pasado fin de semana. Es que cuando desembarcó la inspección municipal, a cargo del ingeniero Fernando Albarracín, la detección que el proyecto estaba algo más que “flojo de papeles” convenció a los capataces respecto a la conveniencia de impostar freno a la tarea. Al menos, hasta la despedida del contingente municipal.
El asunto es que el especialista enviado por la comuna consignó una seguidilla de incumplimientos a las normas de construcción –además de la falta de documentación- que fueron desde el inicio de obra sin el permiso correspondiente, como también la inobservancia del retiro de obra [desde la vereda hacia atrás, según la cantidad de pisos a erigir], y hasta la falta de previsión del proyecto por no contemplar un canal cercano que pasa por la parte posterior. Esto les hizo acreedores de carteles que consignaron paralización de obra por incumplimiento de normas municipales.
El recato del obrador llegó, en cierta forma, con el procedimiento llevado adelante por autoridades comunales el pasado fin de semana y luego se hizo pendular ante lo recelado en relación a una nueva inspección. Es decir, la probabilidad de multas no amilanó el ánimo impreso a los albañiles y expertos del fratacho, quienes suelen percibir remuneración por jornada de trabajo. 
Y eso que el viernes, un nuevo alto en la concreción de la industria edilicia obedeció a que en dicha oportunidad Albarracín acudió al lugar, acompañado por el escribano Luciano Rondoni y un enviado del departamento legal del Centro Cívico Municipal. Sobre el procedimiento, el notario consignó que tras el operativo “paralizamos la Obra de Construcción que se realizaba en Avenida Reyes Católicos 1467 del catastro N° 39087”.
Rondoni detalló que este procedimiento se hizo con el fin de hacer y obligar al cumplimiento de “las Normas Municipalidad y Estatales (…) ya que los mismos se encontraban de hace larga data en infracción e incumplimiento”. Además, el profesional concluyó que “trabajamos para que haya un Estado transparente y obligando a cada ciudadano a cumplir con las Normas y la ley”.
De todas maneras, los vecinos de esta región citadina alertaron a NdR que la observancia a este marco jurídico normativo debería ser monitoreada en próximas y reiteradas oportunidades. Pues, muchos de los que efectuaron esta advertencia suponen que el martilleo y el ruido de las mezcladoras podría haber continuado en los días posteriores al procedimiento del fin de semana. Incluso este miércoles, luego de la previa remoción de señalética que indicaba “obra paralizada por incumplimientos”.
NdR, 20 de enero de 2021.