Los que más lamentaron la muerte de Ulloa

- INCOGNITA SEMANAL

Los que más lamentaron la muerte de Ulloa
Los que más lamentaron la muerte de Ulloa

Hubo de todo en torno al fallecimiento del ex gobernador de facto, Roberto Augusto Ulloa, incluso las aburridísimas esquelas emitidas por compromiso. Pero más allá de esto, cinco apellidos resumieron las expresiones genuinas de contrariedad por este deceso. Y el nexo con otros nunca aclarados, sucedidos durante la última dictadura cívico-militar.

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Entre las muchas lamentaciones -algunas auténticas y otras de un cinismo repulsivo- en ocasión del fallecimiento del ex mandatario salteño de facto, Roberto Augusto Ulloa, hubo cinco que conmovieron este martes. Fueron las que expresaron las familias Vélez, Figueroa, Molina, Parada y Cascella. A los que se le suman los deudos del escribano Aldo Melitón Bustos, desaparecido desde 1978.

Estos cinco grupos lamentaron la muerte de Ulloa, principalmente porque con su partida se llevó a la tumba el destino final que tuvieron media docena de detenidos y luego desaparecidos, los que constituyen otros tantos huecos en el pecho de la historia salteña. Lo mismo cabe apuntar, desde la óptica de los organismos de Derechos Humanos, entidades que vienen de padecer una semana motorizada por la bronca (Ver Link).

La amarga despedida a Ulloa está ligada a la suerte que corrieron Pedro Bonifacio Vélez, secuestrado en la ciudad de Salta el 27 de mayo de 1977 Juan José Elías Figueroa, secuestrado el 21 de octubre de 1977, en Capital Orlando Ronald Molina, secuestrado en Rosario de la Frontera el 10 de febrero de 1978 y Juan Carlos Parada, desaparecido el 17 de marzo de 1978, en Salta Capital, junto con Marta Beatriz Cascella, la esposa de Parada, secuestrada en marzo de 1978 en Salta Capital.

En 2012, Ulloa había asegurado que durante el período en que fungió como Gobernador de facto “no hubo episodios de lucha contra la subversión”, le aseguró al Tribunal Oral federal, según recordó este martes el diario Página 12. Uno de los episodios que nunca sucedieron fue también el secuestro y desaparición del escribano Aldo Melitón Bustos, en febrero de 1978. Al notario tartagalense, el propio Ulloa –quien en la justicia federal juró que no lo conocía- le negó el registro profesional, para lo cual se basó en un informe de Inteligencia del Ejército, relató en el libro “Se llamaba Melitón” el periodista Alfredo Gerez, el cual está prologado por el ex Vicegobernador Miguel Isa.

Link: 

https://www.notaderedaccion.com.ar/noticias/id-1288_A-la-l-nea-de-flotaci-n-del-FdT

NdR, 8 de diciembre de 2020.


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