#Nelson #Afinogenova #SputnikV
En lo que parece, ya, ser una costumbre, una serie de consideraciones del médico Nelson Castro resultaron nuevamente destrozadas por su falta de solvencia y consistencia. El conductor de TN pretendió ilustrar sobre la vacuna rusa Sputnik, aunque siempre es desaconsejable evitar esas arremetidas cuando está el riesgo de terminar de espaldas en el fango.
Una vez más, fue la conductora de Russia Today, Inna Afinogenova, la que este miércoles logró exponer con claridad y sin miramientos las chapucerías emanadas de Castro. Con acidez, la reportera confrontó: “Y otra vez te habla de los 72 voluntarios de la fase 2 y que la fase tres «Rusia está buscando dónde hacerla». ¿A qué se referirá con que «está buscando»”?
En contraste, Afinogenova recordó que “Rusia, o más concretamente el laboratorio creador de la vacuna, está desarrollando la Fase 3 desde hace meses … en Rusia (encontró el lugar, según se ve). No solo eso: una segunda vacuna basada en un principio diferente está empezando los ensayos de esta Fase 3”.
En otro
apartado, Inna contrastó que “otra vez te habla de que no hay información
disponible en ninguna «publicación importante». (se ve que Lancet no es ninguna
publicación importante)”. Lo que le dio pie para ironizar que “pese a no haber
encontrado nada de esto y como se «informó mucho y con seriedad», cita una
publicación de Lancet (ahora sí) que habla «todo mal de la vacuna». Suponemos
que debe referirse a alguna nota que surgió como parte del debate que se genera
a raíz de la publicación de los primeros resultados de la vacuna en esa misma
publicación. Hay varios artículos de expertos comentando esos resultados. Es un
debate, unos dicen que bien, otros dicen que acá puede haber un problema y los
creadores de la vacuna y autores del primer estudio responden a las posibles
dudas o críticas que puedan surgir”.
Mientras que en otro fragmento de su refutación, Afinogenova puntualizó sobre
Castro que “habla de un científico ruso al que bautiza «Chechulín, integrante
de Gamaleya que «por supuesto» fue despedido cuando habló mal de la vacuna». Ni
es Chechulín, ni fue integrante de Gamaleya. Es un pulmonólogo de la Academia
de Ciencias rusa que no estuvo de acuerdo con forzar los plazos de los ensayos
clínicos y dimitió (aunque no reconoce que la dimisión tuviera que ver con la
vacuna, sí que se produjo después de hacer público su desacuerdo)”.  
En esta contrastación, la analista rusa indicó que el presentador televisivo argentino
“también comenta que la OMS no dispone de datos, pero si entras en la página de
la OMS allí está disponible gran cantidad de información (cuándo se inició la
Fase 3, cuándo está previsto que se hagan públicos los primeros resultados,
etc., tanto de esta vacuna como de todas las que se están desarrollando en el
mundo). De nuevo una sorprendente incapacidad para usar Google”.
Y como para resumir Inna desnudó la argamasa hecha con fragmentos como
extraídos de marchas anticuarentena y discusiones barriales, en esta “mezcla de
información publicada en agosto, medias verdades, errores de datos graves, y
muchas, muchísimas ganas de que todo encaje en el relato que pretende vender”.
Y así, hasta retratar un escenario paupérrimo en un sector de los medios que
decidió ir contra el proyecto que puede estar casi al alcance de 12 millones de
argentinos que podrían ser inoculados con el antídoto del coronavirus, desde el
próximo mes.  
Para el tramo final, la especialista
rusa no se privó de ironizar respecto a la autopercepción del propio Castro, en
su doble condición de galeno y comunicador. Lo que para Afinogenova se
sintetiza en “un periodista serio y con trayectoria que se informa así de bien.
Eso sí, la impresión que da es la de haberse leído todo y saber muchísimo (y,
repito, ni siquiera fue capaz de leerse el artículo principal de The Lancet
donde los creadores de la vacuna y autores del estudio presentan sus primeros
resultados… eso sí, no le costó tanto encontrar las críticas a esos resultados)”.
Plop!
NdR, 4 de noviembre de 2020. 
