#PalosGasesDisparos
F.P.
En el umbral de una semifinal caliente, el próximo miércoles por la siesta, los hinchas argentinos fueron notificados respecto a lo acotado que según las autoridades porteñas debieran ser los festejos. En el Obelisco, la madrugada de este domingo terminó con una desconcentración de hinchas a las apuradas y al compás de los disparos de la Policía Metropolitana.
Esta intervención de las fuerzas de seguridad, alrededor de las 4AM, según el Ejecutivo a cargo de Jorge Macri se dispuso en virtud de supuestos hechos de violencia, robos y agresión a personal policial. Aunque la celebración popular por la clasificación del Seleccionado albiceleste hacia cuartos de final tuvo epílogo muy similar, pese a disputarse el martes anterior, a mediodía.
Esta puja por el espacio público, más allá de disparos mágicos de Julián Álvarez o Lio Messi, constituye una advertencia a la ciudadanía, por parte de la derecha rioplatense. La disposición que el Obelisco permanezca abierto solamente para festejos futbolísticos y por un par de horas, nada más: pero no se permitirán manifestaciones de protesta. Es decir, una nueva foto al estilo Diciembre de 2001, definitivamente No.
La señal se dio pasada la medianoche del sábado -alrededor de las 2AM-, a través de un video que el propio Jorge Macri proveyó a canales de televisión y portales de noticias. Una toma aérea lograda con un drone que en una voltereta al Obelisco reflejó a la multitud cantando sus loas a la escuadra liderada por Messi.
Encontraposición, otros registros audiovisuales que datan de unos minutos después -entre las 3 y las 4 de la mañana- captaron este mismo lugar, pero en medio de corridas policiales, disparos y carros hidrantes. Decenas de miles de hinchas interrumpiendo sus cánticos ante la evidente beligerancia de motoqueros de la cana, tanquetas y patrulleros regando de detenidos, heridos y contusos.
Los uniformados del “primo Jorge” no ahorraron nafta, agua a chorros, gas pimienta y balas de goma al momento de desatar esta batahola. Nada de 19/20 de diciembre por allá, ni por acá. A pesar que los indicadores socioeconómicos actuales empardan o directamente empeoran aquel registro al final del gobierno de Fernando De la Rúa.
La administración violeta sabe que la mano vendrá brava en esta segunda parte del año, sea cual sea el desempeño del conjunto albiceleste en el Mundial de Fútbol. Por ello, echa mano a cualquier anuncio que anduviese dando vueltas para mitigar la angustia de las familias endeudadas [NdR: Ver artículo ], aunque con mayor premura exige, suplica y clama por un mecanismo electoral que en algo favorezca sus posibilidades de reelección.
En el contexto actual, los datos de mayo pasado son funestos para el sector manufacturero. Según datos oficiales, como también de privados, el sector industrial cerró el quinto mes con debacle para 14 de los 16 rubros que integran, lo que resultó en un indicador inferior al nivel de actividad en 2016.
En el continente político hay un equivalente a la afirmación que “hoy nadie le gana a Francia” como opción que aterroriza a los tifossi criollos en el distrito futbolero. Lo que en términos electorales implica la advertencia que en los días que transcurren “todos los candidatos de un peronismo unido le ganan a Milei en cualquier instancia”, lanzada en la semana por el politólogo y legislador nacional Sebastián Galmarini.
Un par de días atrás, el diputado nacional también cuestionó la obsesión mileidiana con la eliminación de la Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. Pese a la militancia al respecto con muchos Gobernadores, Galmarini adelantó que “si el Gobierno elimina las PASO, lo que se rompe es el Gobierno", dijo en la señal televisiva C5N. Y las fechas no esperan, sino, más bien se vienen.
NdR, 12 de julio de 2026.
