La morosidad en las familias fue la excusa para el lanzamiento de una oferta para mantener un pie dentro del sistema y otro en el barro. Algo así es lo pergeñado por el Economía y el Banco Nación con el engañoso plan yo-no-me-llamo-un-millón-sino-cinco para deudores del sistema financiero. Las aclaraciones pertinentes, en los párrafos que siguen.