Vuelta del alma al cuerpo

- SEMANA POLITICA

Vuelta del alma al cuerpo
Vuelta del alma al cuerpo

La incursión gringa en suelo venezolano parece no ser tan exitosa, tampoco redituable y ello devuelve algo de interés en Vaca Muerta. El yacimiento criollo que sustenta el alacraneo de la gestión violeta. Pero mejor nos adentramos en el fiasco en la cuenca del Orinoco, del cual advirtieron petroleras gringas a la gestión trumposa.


#ZoncerasImperiales

F.P.

La mejor noticia del fin de semana para el mileidismo fue el tortazo suministrado por las petroleras estadounidenses a la administración trumposa, respecto a las dificultades para refinar el crudo pesado venezolano. Una invasión al vicio, un secuestro presidencial al pedo y reservas muy chúcaras en el Orinoco, devolvieron las expectativas al reservorio neuquino Vaca Muerta.

Nada es automático en el mundo de los hidrocarburos, pero la fallida reunión que el fin de semana mantuvo Donald Trump con las compañías petroleras estadounidenses revitalizaron las previsiones en Balcarce 50. Luego del éxodo anunciado por Shell del proyecto de licuefacción de gas neuquino [NdR: Ver artículo ], fuente de dólares casi exclusiva para el gobierno violeta.

Tras el encuentro del viernes pasado en la Casa Blanca, la gestión trumposa fue notificada por los ejecutivos de Exxon Mobile y Conoco Phillips de su negativa a invertir miles de millones en extracción y procesamiento del crudo venezolano. En efecto, Darren Woods (Exxon) y Ryan Lance (Conoco) fundamentaron estos reparos en los u$s 20.000 o u$s 30.000 millones necesarios para la restitución de la infraestructura hidrocarburífera, afectada por el bloqueo dispuesto en el capítulo anterior -2019- de la administración trumposa.

En dicho cónclave, Trump le pregunó a un ejecutivo de Halliburton cuándo habían abandonado sus operaciones en suelo venezolano. A lo que el empresario respondió que fue “en 2019… precisamente por las sanciones” impuestas en el anterior gobierno del hoy nuevamente Presidente estadounidense. Valga la redundancia.

Incluso, si las empresas gringas, europeas y árabes desembolsasen la totalidad de las inversiones requeridas los resultados podrían verse de acá a 4 años. Esta advertencia fue incluida en el informe titulado “Venezuela what american majors could fase” (“Petróleo y gas en Venezuela: Lo que podrían enfrentar las grandes petroleras estadounidenses”, según la traducción).

En su argumentación, las grandes compañías especificaron lo de los 30 mil palos verdes solamente para restaurar el desquicio ocasionado, en ocasión del bloqueo estadounidense dispuesto en la era Trump I. De modo tal que, de entrada, la inversión debería ir a reparar oleoductos, cañerías de agua, generación de energía para tratamiento térmico del petróleo venezolano y puesta otra vez a punto de las demás instalaciones.

En el mencionado reporte, las petroleras remarcaron que los miles de millones iniciales irían a dar en “la reconstrucción, no a la construcción”, detalló el estudio citado este domingo por Raúl Dellatorre en Página 12. Aún en este contexto, alertaron las firmas, “la respuesta a la producción se retrasa entre 2 y 4 años respecto a la inversión”.

Las compañías del sector fueron las principales auspiciantes de la campaña presidencial que en 2024 llevó a Donald Trump hasta la Casa Blanca. De acuerdo a estimaciones especializadas, las petroleras aportaron al por entonces candidato republicano alrededor de u$s 500 millones para fondos de campaña.

Sin embargo, los bravos ejecutivos no contaron con la precariedad intelectual del proyecto político trumposo. El cual expuso ante el mundo toda su brutalidad, paradójicamente con el copamiento del petróleo venezolano. El mismo que ahora asoma como emprendimiento no tan fácil, ni sencillo. Como la fábula de la zorra y las uvas, aunque en plena Casa Blanca. 


NdR, 11 de enero de 2026.

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