#ContrarreformaLaboral
F.P.
El oficialismo adelanta que este miércoles saldrá ´con fritas´ el proyecto que devuelve el marco de los nexos laborales hasta fines del siglo XIX. Para ello ya contentó a banqueros, Gobernadores y sindicalistas bisoñé asegurándoles sus respectivas moneditas, a cambio de apoyar una iniciativa indigerible para las mayorías y hasta para la estabilidad institucional del país.
El texto en sí mismo recién será conocido este miércoles, luego de la rosca con sindicalistas, Gobernadores y banqueros. Por lo cual, la presentación y salida de esta iniciativa se producirá casi en simultáneo en la Cámara alta nacional. Por la que se eliminará, como si nunca hubiese existido, la seguidilla de luchas sociales plasmadas en el Siglo XX por el reconocimiento de derechos del trabajador.
Distribuidos en diversos grupos bisoñé, por ejemplo a los sindicalistas de buen pasar el texto les garantizará mantener el estándar de vida -aún en detrimento de sus afiliados-y a los Gobernadores no padecer la merma por Ganancias. Completa la escena que para los banqueros habrá mayor facturación con la vuelta de onerosidad en cuentas sueldo y potencial de negocios con los fondos de ANSES para despedir empleados.
El prodigio logrado con la presentación de este proyecto es que en la narrativa violeta ya desaparecieron expresiones como mirar hacia el futuro del mundo laboral, la creación de nuevos puestos laborales o la registración de los existentes.
Acerca de esto último, el periodista Santiago Mayor llamó la atención sobre la curiosidad constituida por una ley publicitada para modernizar los vínculos laborales, pero que “no habla ni de Inteligencia Artificial, ni automatización, ni teletrabajo”. En contraposición, resaltó en su cuenta en X, “plantea volver a la gestión privada del mercado laboral, una concepción propia del siglo XIX”. Como en los cuentos de Charles Dickens.
No menos paradójica es la protección umbilical de los Gobernadores, muchos de ellos artífices de la tranquilidad actual del oficialismo. Calma que persiste, aún en medio de severas dudas respecto a la continuidad de la República Argentina, entendida como una sedimentación de acuerdos regionales con el fin de constituir una unidad supraprovincial.
Al respecto, el analista de elDiarioAr Sebastián Lacunza recordó por estas horas el caso de aquellos “gobernadores que firmaron el Pacto de Mayo se comprometieron a bajar el gasto público/PBI a 25%”. Dicho acuerdo, al día de hoy “alcanza para ningún puente, ninguna escuela, no Conicet, jubilaciones planchadas, hundir a los empleados públicos, sueldos de $1 millón para el policía que patrulla, una manguera cada cinco bomberos y 15 viajes x año a Miami a recibir premios de los criptobros”.
En cambio, alertó Lacunza que “si se prende fuego la Cordillera o se amotinan los policías, la pose de llorar interior productivo queda en offside“. Por no decir, desarticulada y totalmente desfinanciada.
En tanto, desde una óptica en retrospectiva el periodista especializado en gremiales Mariano Martín, comparó el contexto de esta votación con la de 2.000 en épocas del gobierno delarruísta. En opinión del colega del portal El Destape “la mayor diferencia entre esta reforma laboral y la de la Alianza en 2000 es que ahora las Banelco están a la vista de todos”.
No sólo el delivery de siete ceros, por aquí y por allá, sino hasta algunas caras tan presentes 26 años atrás como ahora. En una sesión para la que las vallas anti disturbios volverán a preservar de la reacción popular a los parlamentarios que concretarán este retroceso. 
NdR, 11 de febrero de 2026.