#Avistajepanorama
F.P.
La dirigencia gaucha aún no logra desentramar el planteo al estilo realpolitik del mileidismo, reseñado en diversas ocasiones previas desde nuestro modesto portal [NdR: Ver artículo]. Una condición que no es privativa del saenzismo, sino que se extiende a otros círculos políticos, empresarios y sociales, preguntándose cómo hará Balcarce 50 para sortear el ojo del huracán. Respuesta que tal vez ni siquiera obtengan en el anuncio en cadena nacional, a cargo del mandatario, en las próximas horas.
Desde la propia Casa Rosada, lo mismo que en el 5º piso de Yrigoyen 250, adelantaron al alba del presente año el peor coletazo de la crisis esperable entre abril y mayo. No por exactitud en el pronóstico, su enunciación deja de atraer preocupación y activar el ulular de alarmas, como se vio al final de semana en Washington y en el hotel Llao Llao.   
Es que el ´show me the money´ fue asignatura en la que no le fue nada bien a la misión del Equiputo o Team Toto en el cónclave de Primavera -para el hemisferio norte- del Fondo Monetario Internacional. Y al parecer, menos al propio Jefe del mileidismo, el titular del Ejecutivo nacional, quien terminó ofrendando 15 % del PIB nacional a los empresarios [NdR: aplicación de la Teoría del Derrame que puede convertirse en Teoría del ACV desde el punto de vista de los desguarnecidos], inclinó rótulas al exaltar la fuga de capitales y terminó serpenteando con súplicas para que éstos inviertan.
Es posible, en vistas de la angustia detectada en el mileidismo que se registren las más variadas reacciones -empezando por la indiferencia- ante el guiño ultra desde el saenzismo en su pretensión de nacionalizar el cobro de servicios de salud a extranjeros. En pasillos grandbourgianos se da catadura de cierto el G-5 de gobiernos provinciales con el cual el Jefe de Estado desechó todo eventual dialogo. Sin embargo, nada se pierde -piensan- en tirar una taba más. 
El asunto sería “para qué” e incluiría a los tres legisladores nacionales entronizados por la administración gaucha en la aprobación de los indigestos mamotretos del oficialismo enviados al parlamento. Una ofrenda aún no agradecida ni siquiera por el ministro Guillermo Francos, casi el único del elenco nacional que aún conserva aunque más no fuere algún vestigio de cortesía.
En líneas generales, la probabilidad más alta será que la temporada de tifones en la que ha ingresado el mileidismo lo tendrá sin una mano tendida desde ,la 19 y avenida Pennsylvania, tampoco desde unas cuadras más allá en la Pennsylvania, donde se ubica la Casa Blanca. Falta demasiado para el 5 de noviembre, fecha en la que el más famoso hospedado en Quinta de Olivos vea a su alma gemela, Donald Trump, ingresando para el reemplazo de Joe Biden. Las urgencias son ya, en pocos días más o a lo sumo en las próximas semanas.
En otro abril, 42 años atrás, otro rubiecito de ojos claros se mandó a una descocada  aventura en las agitadas aguas de la política internacional, dando por hecho el apoyo estadounidense. Por eso, el 10 de abril de 1982 Leopoldo Galtieri desafió a una de las principales potencias del hemisferio norte, socia de EEUU en la OTAN: “Si quieren venir, que vengan...”. Con el epílogo conocido casi por todos.
La posibilidad que en esta ocasión sea diferente para la suerte de Javier Milei van decreciendo con el correr de los días. Ni siquiera las postraciones más humillantes podrían revertir la indiferencia con la que responde el honrado, pues ello pondría en cuestión su rol de potencia internacional. Una parábola posiblemente útil para guionistas y funcionarios de nuestra comarca. 
NdR, 20 de abril de 2024.