#UrbiEtOrban
F.P.
El regreso este domingo del Presidente Milei a nuestro país, luego de la visita al tambaleante primer ministro húngaro Viktor Orban, supone un trago amargo para el argentino. El propio mandatario criollo atraviesa un declive en los sondeos de opinión, aunque a diferencia de su par en Budapest -tiene cita electoral a mitad del próximo abril- cuenta con varios meses por delante, antes de los siguientes comicios.
Acá lo esperan nuevas revelaciones del mega escándalo $Libra, la cryptoestafa que lo involucra directamente junto a su hermana, los ´suddenly rich´ Adorni´s e indicadores socioeconómicos adversos. Además, cuatro mediciones sociológicas en que reúne por encima del 60% de argentinos que reprueba el rumbo de su gestión, en contraste con un 37 % o menos que aún lo respalda.
En su ideario, el mileidismo encuadró como impostergable la participación presidencial en esa estudiantina de la CPAC o conferencia ultraderechista en la que se gastaron u$s 200.000 del erario público. Una muestra de adhesión al cumpa eslavo, quien recibe viento en contra por algunos escándalos de corrupción (compras irregulares a la empresa de aviación Lockheed Martin) e implantar reuniones del parlamento cada tres semanas, entre otras lindezas.
La intención de ambos -Milei y Orban- fue suministrar respaldo al actual jefe global de la CPAC, quien ejerce la jefatura del gobierno trumposo. En Gringolandia, el horno tampoco está para bollos porque los ataques a Irán le cuestan a Washington entre u$s 1.000 millones y u$s 2.000 millones diarios.
Para el líder al cual se remiten el mandatario argentino y su par húngaro, la arremetida de Washington contra Teherán provocaría inflación y retroceso económico a nivel internacional. En los papeles, ello devolvería el interés por los bonos del Tesoro gringo. Sin embargo, nada es lineal en economía y a los u$s 39.002.265.870.014 (39 billones) de deuda que arrastra EEUU un mal cálculo geopolítico podría enviar a este país a la lona.
De ahí, la advertencia semanal de los economistas que asesoran al Congreso estadounidense: “cuando la tasa de interés supere la tasa de crecimiento, los déficits primarios encadenarán un aumento indefinido de la deuda”. Por lo que esta guerra en Medio Oriente, la pobreza, el desempleo y la poca dinámica en la economía gringa explican el malhumor de la ciudadanía hacia la administración trumposa.
En suelo rioplatense, esta variante va en la misma dirección, de acuerdo a los números de cuatro encuestadoras de primera línea como Hugo Haime y Asociados, Trespuntozero, CEOP y Zubán-Córdoba. La gestión es desaprobada por el 59 % en el sondeo hecho por Haime, 62,5 en el de Bacman-CEOP 59,8 Vilker-Timerman y 58 % en la de Zubán-Córdoba.
En tanto, el 37 % mantiene sus porotitos en el casillero violeta en la medición de Haime, 37,2 % en la de Trespuntozero,37 % en el de Bacman y 35 % para Zubán-Córdoba. En contraste, el porvenir resulta un tanto más sombrío para una gran mayoría de los entrevistados por estas cuatro consultoras.
Al respecto, resultó ilustrativo el acervo de entrevistas realizado por el CEOP. El 62,4 % de los entrevistados previó que la situación económica del país seguirá mal o empeorará en los próximos meses. En torno a lo que coinciden, en función de indicadores cualitativos los demás estudios: la excusa de que esto va mal, pero mejorará luego obtiene cada vez menos adhesiones. 
NdR, 22 de marzo de 2026.