El consuelo de los dioses

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El consuelo de los dioses
El consuelo de los dioses

El manierismo reporteril enfiló hacia el camino vecinal que deriva en el campo plantado con tomates. Decimos esto, hablando del amague de discusión entre los candidatos presidenciales del domingo. Aunque, dejando este impulso mediático de lado, algunas cuestiones quedan para rescatar.

Por: F.P.  (*).

El bilardismo que impulsa a una gran parte de los periodistas militantes del macrismo quedó enredado en el índice del candidato presidencial por el Frente de todos, a falta de algo destacable en su rival y postulante a la reelección. Es decir, intentando polemizar sobre una suerte de VAR para determinar una jugada de un penal que efectivamente fue, con el cual ensayar un justificativo para un pobre desempeño de Mauricio Macri en el “debate” del domingo.  

Cancha a favor, esquema de exposiciones acotado, un resultado previo en desventaja, árbitros con notoria parcialidad y algunos detalles más que no alcanzaron para favorecer al oficialismo. Lo único bueno para celebrar fue la gran cantidad de argentinos que le prestaron atención –tal como lo exhibieron las mediciones de rating- a la conjunción de los 6 candidatos presidenciales, pese al formato archi lavado que tuvieron las exposiciones. Sin posibilidad de respuestas o réplicas entre los protagonistas.

Incluso, algo en broma y otra parte en serio, el consultor Raúl Timerman resumió que en la noche de este 13 de octubre, “como en todo debate, alguien perdió. Y hoy le tocó a María Laura Santillán”, dijo en referencia a la “moderadora” del evento. Por su parte, el colega Juan Alonso exhortó a tener siempre presente que “las y los moderadores pertenecen al oficialismo en todos sus tonos”, lo cual “no es un aspecto menor”, teniendo en cuenta las reminiscencias corporativas de ambos presentadores (Santillán con Canal 13 y Rodolfo Barili con Telefé).  

Alonso recordó que los dos “no son periodistas independientes que van a cumplir una misión democrática con la inmaculada limpieza de los cirujanos”, sino que re presentan “a la hegemonía empresaria del poder cognitivo”. Incluso, el analista político se preguntó si acaso el lodo en que se encuentra gran parte de los actores en este escenario, el mediático, no arrastra a los que intentan prevalecer en la vida pública.  

“Y todo cuando el periodismo está en severa crisis”, puntualizó Alonso”, “no sólo porque se produjeron más de 4 mil despidos en estos años”, como también por “la  causa D'Alessio (NdeR: investigada en el Juzgado de Dolores, por Alejo Ramos Padilla) revela el nexo del espionaje ilegal con ciertos periodistas”.

Una presentación del sexteto de presidenciables decepcionante, quizás, a la vista de aquellos analistas que esperaban evaluar las llagas de quienes emergieron con mayor cantidad de magulladuras. Pero no fue tan así. De todas maneras, el interés generado en aquella gran franja de la ciudadanía que corrientemente no se inclina por cuestiones ligadas a la política, es el premio consuelo.

(*) NdeR, 14 de octubre de 2019. 


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