Adonde está la felicidad

- CAPRICHO VISUAL

Adonde está la felicidad
Adonde está la felicidad

La fuente de juvencia podría estar en un laboratorio coreano, cuyos inquilinos aseguran haber desarrollado células senescentes ¿Qué diablos son? Pues, nada más ni nada menos que un tratamiento que posibilitará revertir el envejecimiento. Tanto a nivel estético como hacia el interior del CPU humano.

#SiempreJoven #Fuente #Dicha

En algún momento, la fuente fue la filosofía, en otros la política, luego la Coca-con o sin Fernet- y hasta el desodorante “Teen Spirit” para un tal Kurt Cobain [quien se inspiró en el aroma que le dejaba Toby Vail, su antigua novia, en la composición de un himno rockero]. Más acá en el almanaque, la providencia se intuyó por el lado del alfonsinismo, luego el menemismo, el kirchnerismo, el macrimo y hasta enero de 2021 el albertismo. Pero no, nada de eso, tampoco por aquí, ni por allá.

La fuente de la felicidad o algo que se le asemeja bastante habrá que rastrear por el lado de los coreanos. En la Corea que se encuentra más abajo en el mapamundi, un grupo de científicos anunció este lunes el desarrollo de un tratamiento a nivel de los genes que revierte el proceso de envejecimiento. Según los investigadores orientales, por supuesto.  

El autor del estudio, Kwang-Hyun Cho, le detalló este fin de semana a la plataforma informativa Russia Today sobre este tratamiento que ya fue puesto a consideración de la comunidad científica internacional (en su número de noviembre lo difundió la revista Proceedings of the National Academy of Sciences). En esta entrevista con el canal moscovita, los expertos del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología coreano explicaron que mediante este procedimiento es posible “revertir el proceso de envejecimiento y prevenir enfermedades relacionadas con el envejecimiento”, e igualmente “prolongar la vida útil”.

En la visión expuesta por Cho, este hallazgo podría inaugurar “una nueva generación que percibe el envejecimiento como un fenómeno biológico reversible”. La técnica desarrollada echa mano a la inhibición química y la interferencia genética para 'apagar' una molécula que activa la dinámica del desgaste y la propensión a los relatos ya antes contados. Es el procedimiento llamado “senescencia celular”.

Por medio de este método, los científicos lograron reanimar o “despertar” células de la piel en una experiencia en laboratorio, a la que luego consiguieron rejuvenecer en su capacidad para restituirse y dividirse en nuevas versiones de este mismo tejido. De acuerdo con lo dicho por los especialistas, ello regeneró la funcionalidad general del tejido de la piel, lo cual permitió producir la cantidad necesaria de colágeno y fibras elásticas y así eliminó las arrugas del tejido.

Con el humor por las nubes, los coreanos vaticinaron que esta técnica podría marcar el final del apergaminamiento del aspecto humano, como la sequedad, las arrugas, la pérdida de elasticidad y el adelgazamiento de la piel. Cho indicó que él mismo registró el impacto al ver los tejidos revitalizados en el laboratorio y aclaró que la técnica recién descubierta "se aplica no solo a la piel humana, sino también a todo nuestro cuerpo". 

El docente coreano quiso salir al paso del temor vinculado a la posibilidad de que 'despertar' células senescentes pueda causar cáncer. Sobre este apartado, aseguró  que estas células de la piel editadas genéticamente podrán renovarse, sin volverse cancerosas, al tiempo que adelantó que la piel no tendrá un cúmulo de "células senescentes" que puedan causar inflamación a su entorno.

Por otro lado, admitió que llevar el procedimiento actual a una etapa en la que se pueda utilizar en cirugías podría suponer un costo significativo. El nuevo método podría estar listo para el mercado en unos cinco o siete años, “dependiendo del éxito de experimentos futuros”, indica el científico, precisando que para entonces “podría reemplazar la cirugía plástica actual para mitigar las arrugas”.

En general, el avance más espectacular fue que, proyectado a un estadío de un mayor desarrollo, el método también posibilitará “revertir la pérdida muscular y el deterioro cerebral” e incluso usarse como una "terapia contra el cáncer”, concluyó Cho.

NdR, 25 de enero de 2021. 


Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa