M.R.
Fin de semana, amplia disponibilidad de tiempo y sobre oferta de programación televisiva repetitiva and low quality, componentes exactos para ingresar al mundo de Osvaldo Aguirre. “Todos mienten”, un título que desde la misma portada promete entretenimiento y una retrospectiva hasta la época más patibularia y truhanil de nuestra querida Buenos Aires.
El relato de Aguirre, una de las nuevas glorias de las letras argentinas, ubica el relato en el umbral del trágico final que enmarcó el derrocamiento de Hipólito Yrigoyen, con la incipiente preponderancia de los hampones que servirían de soporte a los regímenes conservadores de la Década Infame.  
Gran parte de la acción relatada en “Todos mienten” al detalle de lo que era la metrópoli en aquellos años, y la acción intermediada por la aguda mirada de un colega de Aguirre: el recordado Germán González, famoso cronista de policiales del diario Crítica. Un relato  en blanco y negro en el que los vinos de bodega sanjuanina Juan Galiffi, el tónico Fellows, las letras de tango y los lupanares porteños remiten a la época, a la vez que remarcan el pasado como historiador del autor.
El nudo está dado por la cobertura hecha por Crítica en cuanto al secuestro de un famoso muchacho de familia adinerada, con un sector de la policía sembrando las pesquisas en dirección a los grupos anarquistas y anarco-sindicalistas. El anuncio oficial sobre la resolución de este delito, a manos del sector más reaccionario de las fuerzas de seguridad, induce a que el misterio de Germán sea aún mayor.
En el medio aparecerá una muchacha que aduce tener contactos con los anarquistas y, con su apariencia desvalida y cierto atractivo, zarandea la sensibilidad del habitualmente duro reporter-investigador. Este será el punto de inflexión, ya que el periodista del diario Crítica la conduce hasta un reducto en el que supone ponerla a salvo de matones sicilianos, a la par del monitoreo del escenario que hacen mendigos del centro porteño.
Como en una partida de yenga, el encuentro final de Germán con la chica que le robó el sueño, al quitar una pieza desmorona el resto de las piezas sobre las que se había reconstruido casi la totalidad de esta serie de crónicas periodísticas. Y la propia trama del libro.
“Todos mienten” es el segundo libro en que Aguirre, otrora cronista de policiales del diario rosarino La Capital, rescata a Germán González como su protagonista. El primero fue “Los Indeseables”, donde el autor retomó las vivencias del proverbial periodista de Crítica, si bien en la elección de NdR de este opus de la colección Negro Absoluto (dirigida por Juan Sasturain) tiene más que obvios motivos.
NdR, 9 de mayo de 2020.