Recuerdo desde las bancas

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Recuerdo desde las bancas
Recuerdo desde las bancas

Dos parlamentarios metropolitanos recordaron a sus respectivos familiares, secuestrados y desaparecidos en la última dictadura. Un hermano adolescente y el padre de uno de estos legisladores en el eje de esta retrospectiva, a 44 años de aquel debut sangriento. Y también pauperizador.

Uno de los tantos momentos emotivos que dejó esta singular conmemoración del 24 de marzo estuvo en boca de los legisladores porteños Claudio Morresi y Santiago Roberto. Ambos recordaron durante el feriado extendido a Norberto y Luis María, hermano del primero y el padre del segundo, respectivamente, secuestrados por personal de Seguridad Federal en función de estar “marcados” por su militancia. 

Los representantes por el bloque del Frente de Todos rememoraron en esta fecha a quienes fueron ejecutados y desaparecidos en la última dictadura cívico-militar. Norberto Morresi contaba apenas con 17 años, cuando fue interceptado junto a Luis María Roberto –por entonces 34 años- en la intersección de calles Perito Moreno y Directorio por un Grupo de Tareas.

El destino de ambos se supo más de una década más tarde, lo que permitió a sus familiares conocer algunos detalles de lo sucedido aquel 23 de abril de 1976 que al ser ultimados con disparos de armas de fuego, posteriormente fueron enterrados juntos como NN en el cementerio de Villegas. 

“Cuando van pasando los años, uno se empieza a dar cuenta que el familiar fue asesinado. Pero los primeros años es todo esperanza y todo tristeza”, reseñó este martes Morresi en una entrevista con la agencia Telam. Roberto rememoró aquella situación familiar vivida con la idea que “siempre con la esperanza de que estaba en un manicomio, o que sonaba el teléfono y podía ser él. Me acuerdo que, en el '89, salió en Crónica la noticia de que lo habían encontrado y los vecinos vinieron corriendo pensando que estaba vivo”.

En referencia al negacionismo sobre los crímenes de Lesa Humanidad, Morresi puntualizó sobre la necesidad de “disputar esa batalla cultural para mostrar la realidad cada vez que ellos quieran ocultarla”. De todas maneras, resumió que en esos grupos persistirá la obsesión por “ensuciar la inmensa lucha de los organismos de derechos humanos”, lo cual está “dentro de su lógica” y, al fin y al cabo, “ellos son eso”.

NdR, 25 de marzo de 2020. 


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