Horno para evaporar las aguas

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Horno para evaporar las aguas
Horno para evaporar las aguas

La modificación a la Ley de Glaciares, vigente desde 2010, será la nueva prueba que dará la política en tiempos violeta. Fuerte sponsoreo de las compañías mineras sobre la actividad partidaria enfrentada con la sed de bienestar de millones de connacionales. Y un avance que se registra en paralelo con otras acometidas corporativas en nuestra región, como veremos a continuación.


#ConLaLenguaAfuera

F.P.

La elasticidad de las normas y la permisividad para macanear con el bienestar de millones de prójimos es lo que se pondrá en juego este miércoles, cuando la Cámara baja nacional modifique la ley de Glaciares. En una arremetida regional de compañías multinacionales en nuestro país, pero también en las elecciones presidenciales que llevará a cabo Perú el próximo domingo, a favor de la angurria minera.

Las denuncias de la Asociación de Abogados Ambientalistas contra el Secretario de Minería de la Nación -Luis Lucero-, contra la senadora Flavia Royón, lo mismo que a gobiernos provinciales de San Juan y Catamarca expusieron la permeabilidad de estos codiciosos en la política. Aún en contra del bienestar de millones, en materia de acceso al agua potable, y que llegó a su nivel de paroxismo con la exposición de un agente de la SIDE.

Esto último fue el 25 de marzo pasado, cuando Hugo Maximiliano Mónico expuso en Diputados sobre los cambios a esta norma que serán tratados este miércoles y en representación de una ONG de nebulosos antecedentes. El acuerdo de la dirigencia con las mineras eliminó de cuajo a 100.000 expositores que se habían inscripto, pero con el mismo énfasis situó ante el micrófono al mencionado integrante de la SIDE, explicó la periodista Luciana Bertoia en Página/12.

El objetivo de todo este lío es convertir en legal lo que hasta ahora es ilegal. Vigente desde septiembre de 2010, la norma estableció una serie de “presupuestos mínimos para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial”, a fin de “preservarlos como reservas estratégicas de recursos hídricos para el consumo humano para la agricultura y como proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas para la protección de la biodiversidad como fuente de información científica y como atractivo turístico”. Por ello, declaró que “los glaciares constituyen bienes de carácter público”.

Todo esto será eliminado de un plumazo en las próximas horas, por parte de actores en una de las más feroces actividades extractivas que profundiza sus operaciones, más allá de la inquietud vecinal o el de un conjunto social. Con ejemplos a mano como el gigantesco cráter y los alrededores humeantes de contaminación en el Cerro de Pasco, en Perú.

La analogía con esta nación vecina no es fortuita, pues ya fue planteada recientemente por los ministros Caputo (Economía), Sturzenegger (Desregulación) y hasta por el propio Presidente Milei. Allí, son un 52 % los peruanos que viven apenas con mendrugos cada mes, mientras un 72 % trabaja en la marginalidad.

Un informe publicado este miércoles por el canal Russia Todayevaluó que “el problema de la minería ilegal podría ser un factor relevante de cara a las elecciones presidenciales en Perú”. De acuerdo a una reciente encuesta, es mayoría la población expresada “en contra de estas prácticas delictivas”, consignadas en varias denuncias en aumento en los últimos meses.

Uno de los ítems de este informe especificó que “el co-coordinador del Grupo MAPE de la Red Muqui, Javier Jahncke”, advirtió que “la proliferación de la minería ilegal se debe a la alta demanda y a los elevados precios”. Al respecto, resulta impresionante el hueco en el Cerro de Pasco y el efecto devastador de la contaminación ambiental que degradó el bienestar de los peruanos. Un espejo en el que habría que mirar lo que deje el paso de las mineras por suelo criollo. 


NdR, 8 de abril de 2026.

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