#MiercolesDeLucha
F.P.
La manifestación de la comunidad educativa universitaria tendrá en Salta el nivel de expansión hacia otros sectores sociales, núcleo en torno al cual se hace el bobinado de un frente de protesta más amplio contra las políticas del mileidismo. Es posible que el panorama de este miércoles en el centro de la capital gaucha le emparde -o supere- al protagonizado por educadores de nivel primario y secundario, un año y dos meses atrás.
Aunque esta nueva versión de protesta por Educación seguramente no contará con las compadreadas que en 2023 le destinaron dirigentes libretarios. En este caso, el relieve de la movilización responde a que las líneas de acción mileidistas colocan al borde de la extinción a las universidades, fuertemente arraigadas en la cosmovisión de la ciudadanía (la U.N.Sa en el ámbito local), pese al mayor despliegue marketinero realizado por entidades privadas del rubro educación superior.
De manera tal, alumnos, profesores, no docentes y agrupaciones estudiantiles integrarán las columnas principales. A las que se sumarán organizaciones barriales, entidades de jubilados, sindicatos, usuarios de servicios públicos y vecinos, quienes también entendieron lacerantes hacia el presente, las expectativas y el bolsillo del 70 % de la población derivadas de la política económica nacional.
Existe algo casi palpable en la convocatoria de este 2 de octubre, debajo del cual puede conjeturarse un gran frente social en formación. Si bien todavía carente de dirección político-partidaria, pero con un sesgo contrario a las efusiones provenientes de Casa Rosada que derivan hacia la ruina para millones de prójimos.
En Córdoba, ciudad con amplia tradición universitaria -rastreable por varias centurias hacia atrás- hasta populosos clubes de fútbol se pronunciaron a favor de la protesta educativa. Allí sucede que Belgrano y Talleres se encuentran en barrios que albergan a miles de estudiantes de la educación superior, tanto en Alberdi como en barrio Jardín e Iponá, respectivamente. Por lo cual, la vida social y deportiva, también cultural y la actividad inmobiliaria y mercantil detectan la amenaza proveniente de Balcarce 50.
Otro tanto es lo que ocurre en Tucumán, distrito al que acuden anualmente miles de pibes con la expectativa de desarrollar una formación académica [NdR: la que en sí misma es una real contribución a la mejora de toda sociedad] y, por supuesto, el paso terminal coronado con el diploma respectivo. En esta capital norteña, igualmente la vida social, cultural y la actividad mercantil tienen como motor a la actividad en el nivel superior de la Educación.
En nuestra provincia, el impacto de la Universidad Nacional y su comunidad educativa no es menor en la dinámica citadina, ya sea en el aspecto cultural, mercantil o social en general. Tal vez, la ubicación geográfica del campus provea una cierta lejanía a la mirada ciudadana de lo que produce y sucede allí sin embargo, esto es achacable al diseño entre lo chambón y lo especulativo (inmobiliario) impreso a la distribución geográfica de nuestra capital.
La expectativa está puesta en lo que dejará la impresión fotográfica y la panorámica de la magnitud numérica de la marcha universitaria. A la par, recomendamos a nuestros lectores, suscriptores y amigos, a virar la atención al aspecto cualitativo de esta cita. La cual si es válida para marcar una alternativa, un cambio de rumbo o la construcción de algo más amplio, pegará en el palo. 
NdR, 2 deoctubre de 2024.