#LoProfesionalOLoqueNo
F.P.
Como casi todo en esta existencia, hay dos maneras de hacer las cosas: profesional o no. De ahí, nuestra intención por tomar distancia del papanataje y demás alegatos acerca de teléfonos inteligentes y redes digitales como fuente noticiable que posibilita contar con aproximación de los sucesos en la superficie. 
Partiendo de esta base, ahondamos en la casi innecesaria explicación de nuestra propia cotidianeidad cimentada en el contenido provisto por agencias de noticias. En particular, las de Telam que nos ha preservado de miles de metidas de pata y Vía Crucis de disculpas, resultado ulterior del tráfico de mercadería de contrabando. Y regulación de honorarios, por parte de notables profesionales del Derecho. 
Por lo cual, nada más alejado de nuestra intención defenestrar a todo prójimo exhortando reconocimiento social por mantenerse “informado” con el cotilleo proveniente de Facebook o Instagram. Acerca de lo cual solamente decimos: si la cuestión fuese tan simple no nos dedicaríamos al periodismo. 
Sin embargo, sucede que una conjunción de antojos, vindicaciones de ancestros y todo aquello capaz de explicar una determinación, nos ha colocado en este rol. O sea, no podríamos hacer otra cosa, sumado al detalle que tampoco tenemos ganas.
De ahí, parte nuestra posición propensa a expresar nuestro punto de vista relativo a cada asunto de actualidad o preferencia estética. Sin mella, respecto a las decisiones de quienes optan por medios diferentes a NdR, posiblemente por nuestra postura de antagonistas y desarticuladores del sentido común.
Es en la firmeza de tal dogma profesional que basamos nuestra proclama en relación a la agencia de noticias nacional, más allá de parámetros susceptibles de mejorar en algún caso puntual o local. Y dejando fuera toda inclinación lacrimosa, en contravención a la tendencia actualmente vigente.   
NdR, 5 de marzo de 2024.