#DestinoAntartida
M.R.
El presidente Javier Milei se encamina rumbo a la base Marambio donde pasará el día de Reyes. Tal vez, con la finalidad de mejorar el periplo que medio siglo antes -en 1974- realizó la por entonces Jefa de Estado Isabel Martínez de Perón, quien en principio no alcanzó a aterrizar en la Antártida debido a las condiciones climáticas adversas.
La excursión presidencial sucede en medio de un anuncio de megacanje de deuda, anunciado en la víspera por el ministro de Economía, Luis Caputo. Lo cual al Jefe de Estado lo sorprendió con esta carga extra, no por la comitiva que lo acompaña, sino por los u$s 71.000 millones a poner en juego en esta operación. 
El antecedente más inmediato remite a la gestión de Fernando De la Rúa, cuando en 2001 intentó reencauzar el camino de ajuste y endeudamiento hasta que en diciembre de aquel mismo año el país se hizo añicos. En esta ocasión, los montos son más grandes porque a los u$s 67.124 que el Banco Central posee en Letras Intransferibles Caputo le agregará u$s 3.200 millones más. Guita fresca que proveerán los bancos.
La medida no atrajo precisamente confianza en el sector más arrullado por el mileidismo -el mercado financiero- si bien permitirá cubrir compromisos por u$s 1.500 millones con privados y u$s 2.000 millones con el Fondo Monetario Internacional. O justamente por esto mismo.
La delegación del organismo de crédito internacional aguarda para el lunes próximo el encuentro con Caputo, Nicolás Posse (Jefe de Gabinete) y Santiago Bausili, titular del BCRA. Un cónclave, en principio pautado para el jueves 4, luego para el viernes 5 y finalmente reprogramado para el 8 de enero.
Más allá de los nombres que integrarán la contraparte, a cargo de Luis Cubedu y Ashvin Ahuja, el caputismo se sorprendió por el endurecimiento detectado en las condiciones impuestas por el FMI. En gran medida, luego de la brutal devaluación del 120 % del peso ante el dólar, el naftazo, los tarifazos venideros y la pulverización de los salarios por la vía inflacionaria.
Esta perplejidad reflejada en el off por estas “nuevas y más duras exigencias, a pesar de que el programa del presidente Javier Milei es mucho más estricto y ambicioso en materia de ajuste fiscal que el acordado con Sergio Massa”, publicado este sábado por la periodista Liliana Franco, en Ámbito Financiero.
Aún así, en el quinto piso del palacio de Hacienda sueltan rumores de una inyección por u$s 10.000 millones a solicitar ante los delegados del organismo. Un adelanto que en una de esas sirva para contener momentáneamente los embates del mercado por una nueva devaluación, lo que podría acelerar mucho más la inflación.
Luego del DNU que autorizó al Banco Central esta apropiación de dólares, el ex ministro Alfonso Prat Gay lo cuestionó duramente. El economista indicó que “el Tesoro tomó 3 billones de pases de los bancos. Con esos pesos tendría que haberle compra los dólares, y no bonos, al Banco Central. Error no forzado”, resumió en X.
En tanto, la consultora Ecolatina advirtió por “riesgos no menores” en un informe publicado este fin de semana. En el cual precisó que “tanto la oferta excepcional de divisas como su acotada demanda tienen ´patas cortas´ y difícilmente logren sostenerse durante el verano sin instrumentar nuevas medidas”. Las que, sin dudas, agudizarán los inconvenientes que hoy ya hacen tambalear a millones de familias criollas. 
Mientras, Milei encabeza la comitiva además integrada por la canciller Diana Mondino, el ministro del Interior Guillermo Francos, su par Luis Petri (Defensa) y la secretaria general de Presidencia, Karina Milei. En paralelo, a los contactos entre su Vicepresidenta Victoria Villarruel con el habitual visitante de la villa Cumelén, Mauricio Macri, ante cualquier eventualidad que pudiera hacer trastabillar a su pollo. 
La historia señala que medio siglo hacia atrás, María Estela Martínez -Isabelita- visitó la Base Marambio en 1974. En aquella ocasión, la por ese entonces Presidenta de la nación concurrió acompañada de Raúl Lastiri, su esposa Norma López Rega, el canciller Angel Robledo y legisladores nacionales. Fue unos meses antes de perpetrar el Rodrigazo que  incluyó un combo de megadevaluación del peso, tarifazos y naftazo del 180 % y disparada inflacionaria hacia el 182 % anual.   
NdR, 6 de enero de 2024.