Una cuestión de fe

- PARECERES

Una cuestión de fe
Una cuestión de fe

Los poco más de 30 días que restan hasta los comicios presidenciales indican la continuidad de la incertidumbre para el oficialismo salteño. Aunque en paralelo se analizan varias alternativas, mientras tanto. A continuación, el panorama post Milagro y lo que se espera de los posibles epílogos en desarrollo.


#PanoramaPostMilagro

F.P.

El precepto post 15 S que se sigue casi religiosamente en nuestra provincia, según la idea que después del Milagro apenas resta aguardar el final del año, es igualmente notorio en filas del oficialismo. El ánimo contemplativo es lo que manda en los despachos grandbourgianos al igual que en los iglús del outesaenzismo, más allá de arengas al aire emitidas por algunos tifossi pejotianos.

El Coordinador de Enlace, candidato a diputado nacional, ciertamente recorrió el sur y el sudeste provincial y en los próximos días continuará con visitas a los demás puntos cardinales del resto del mapa gaucho, también en suelo capitalino. En cada una de esas evoluciones, Pablo Outes tuvo de anfitrión a Jefes comunales como Juan Domingo Aguirre (Joaquín V. González), Gustavo Solís (Rosario de la Frontera)  y en las obras de ampliación del Teleférico al ministro Mario Peña (Turismo). Resta por saber si tales respaldos tendrán su correlato en números el domingo 22 O. 

Aunque el destino es lo que parece preocuparle menos al saenzismo, por lo que muchos de sus seguidores se preguntan si acaso este sector cuenta con un as bajo la manga. Por lo pronto, poco o nada se sabe acerca de la trifecta de candidatos anunciada a mitad del mes pasado por el propio Gobernador, respecto al requerimiento de oir planes productivos para Salta de boca de Massa (con quien luego mantuvo varios encuentros), Bullrich y Javier Milei.

Con el candidato presidencial de Unión por lo que Queda de la Patria se cruzaron el segundo fin de semana de septiembre en Tucumán, en cónclaves a los que luego el salteño dejó a su Vice para el acto massista en el hipódromo. Al parecer, sus asesores le recomendaron evitar “desperfilarse” de su costilla bullrichista -donde tiene a su Secretaria gubernamental como candidata a diputada nacional- y a la espera de lo que dicte la agenda miledista.

En este contexto, no es un dato menor el acuerdo concretado la semana anterior entre el líder gastronómico Luis Barrionuevo y el candidato presidencial de la ultraderecha. En una provincia con fuerte rasgo turístico, la versatilidad ideológica del sindicalista (lo cual despertó el pudor hasta del menemismo, sector por entonces despreocupado de toda apariencia gangsteril) es asumida como el salvoconducto que le permitiría acceder a los principales despachos de Balcarce 50 ante una eventual gestión ultra.

En contraste con Jürgen Klopp, DT del Liverpool quien afirmó que ante la duda siempre vota a la izquierda, Luis B suele ir en dirección opuesta. Independientemente si tal decisión fuese benéfica o perniciosa para los obreros del rubro hotelero & gastronómico, donde suele concentrarse alto porcentaje de trabajo no registrado.

El ático del 9

El mes actual comenzó con la proclama desde Paraná, la capital entrerriana, reeditada el pasado 5 de septiembre en el Centro de Convenciones de Salta, con exhortos de empresarios hoteleros por la continuidad de subsidio estatal al programa Previaje. El flamante compinche de Luis B advirtió que de acceder al Ejecutivo nacional cortaría esta subvención. 

En cambio, Sergio Massa anticipó que reeditaría nuevos capítulos de Previaje, pese a ser su talón de Aquiles en el plano electoral: solventar el entretenimiento de clase media-alta no parece la mejor opción en un contexto con trabajadores formalizados en la pobreza. Algo parecido al anuncio tendiente a eliminar el pago de impuesto a las Ganancias, un beneficio para menos de un millón de connacionales que propende a encuadrar como una quimera todo mecanismo de ascenso socioeconómico. 

Empardada a una gesta cuasi revolucionaria por parte de los más entusiastas en UxQP, el anuncio por Ganancias fue uno de los más resistidos en la última presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. En particular, dado el sesgo en beneficio de la cresta del sindicalismo, como también la fragmentación en las diversas ramas de trabajadores y su debilitamiento en planteos al sector empresario. A tal punto que fue    “una de las causas de la llegada a la presidencia de Maurizio Macrì, quien prometió suprimir el impuesto. Pero igual que con la inflación, lo redujo al doble”, recordó el domingo pasado el analista político Horacio Verbitsky en el portal El Cohete a la Luna.  

Ciertamente, en paralelo se anunciaron bonificaciones para las franjas de menores ingresos a través de la devolución del IVA en la compra de productos de la Canasta Básica Alimentaria. Es decir, bastante poco en función de las necesidades de las franjas más amplias de la población en las que golpea con mayor fuerza la inflación y la devaluación de la moneda criolla.

El horizonte de una economía yendo hacia la recesión y una variación hacia arriba en la tasa de velocidad de la inflación, no es hipótesis a descartar con ligereza. Algo que, por otro lado, no constituye novedad alguna en cualquier plan económico suministrado por el Fondo Monetario Internacional.

Ante ello, la posibilidad de una administración nacional en manos libertarias no aventaría este escenario catastrófico. Pero en el tercio de electores que decidió esta opción predomina la motivación punitiva en el sufragio, mientras otros 10 millones de paisanos eligieron el desgano. Con todo, desde la perspectiva de los salteños la reaparición de Luis B del brazo del mileidismo reflotó las intenciones de arriesgar otra trifecta. Como en agosto pasado, aunque con perspectivas relativamente menos oprobiosas, al menos en el corto plazo.

NdR, 18 de septiembre de 2023.   

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa