#Repasoalpanoramaelectoral
F.P.
El triunfalismo que exuda el oficialismo salteño, cuando aún restan 45 días para la jornada electoral que definirá la Gobernación, recibe las respuestas más variadas. Las que van desde el misterio por los motivos que la generan, el recelo acerca de los anteriores, el bostezo por evocaciones de fallidas situaciones pretéritas, hasta el babeo por los beneficios que ello generará y un cierto temor infundido en la app de los  AP dificultoso de fundamentar (en un eventual escenario victorioso). 
El poderoso aparato publicitario puesto al servicio de huestes saenzianas estuvo atareado en la semana corta que se va, en la misión de difundir ciertos alejamientos del frente al que -tácitamente- le ofreció la condición de principal rival: Avancemos. El ChatGPT4 grandbourgiano generó algoritmos correspondientes a titulares tales como “se desgrana la coalición opositora” y “falta de coherencia ideológica”, lo cual se incluyó sin la necesidad de mayor reflexión (por ejemplo, sobre contexto de enunciación o atributos del enunciador) y así se repitió en el sistema de medios afines. 
El envión fue tal que hasta surgieron apresuradas actas de defunción y comunicados condolientes hacia representantes y simpatizantes de la coalición que ocupa el rincón del retador. Los oráculos saenzianos sentenciaron tal destino presuntamente ineludible emanado de las figuras dimitentes, pese a la inexistencia de estudios sociológicos que sirviesen de premisas a semejantes vaticinios. 
Es claro que, salvo una decisión consensuada previamente a su divulgación, la renuncia de Cristina Fiore a un lugar expectante en las listas de diputados provinciales por Avancemos se hizo pública el pasado lunes, 27 de marzo. Por lo cual toda conclusión emitida 24 o 48 horas después, respecto al aparente efecto perjudicial en el sector opositor, requiere un mínimo de seriedad -demandada por politólogos- y sondeos de opinión que la sostengan. Por supuesto, más allá del bullicio de los tifossi comisionados por el oficialismo para dichos griteríos.   
Los mencionados estudios de opinión pública -encuestas y focus group- son los encargados de darle el soporte a proyecciones y conclusiones relativas a un determinado escenario político. Su realización insume entre 6 y 8 días, entre las entrevistas a respondentes (u otra herramienta de recolección de información), la tabulación de los datos obtenidos y la elaboración de las conclusiones. Si el procedimiento del oficialismo fue tal cual, sus heraldos no lo dijeron, pese a que igualmente despertaron sospechas de los malpensados de siempre. 
Mayor perplejidad emana el alejamiento anunciado por Martín “Pecorino” Grande Durand, empresario agroganadero quien ni siquiera figuraba en el listado de candidatos por Avancemos.  Su renuncia a este espacio, por lo tanto, pareciera no gravitar demasiado, en contraste -al menos para aclarar el panorama- con su posterior integración a uno de los espacios saenzistas por fuera de borda.  
Idéntica consideración que la anterior es la que origina el traslado del sindicalista Jorge Guaymás -junto a su partido en formación- desde el armado opositor hasta una de las trifectas saenzianas con mayor respaldo publicitario, como es la encabezada por el candidato a intendente Emiliano Durand. 
Consideración preliminar
En general, los especialistas en diseño estratégico de campañas electorales suelen advertir en relación a celebraciones por anticipado. Tal recomendación obedece a que si se produce un relajamiento pronunciado, característico de un festejo, se corre el peligro que alfiles, peones y torres frenen la dinámica y se produzca el resultado opuesto.
Y a lo mejor, a fin de contrarrestar su propia prédica triunfalista, en los circuitos de comunicación interna circularon en app tecnológicas ciertas advertencias para que nadie baje los brazos y/o juegue para el bando opuesto. Misivas que tuvieron como destinatarios al sector de los AP -Agrupamiento Político- donde parecen predominar los escépticos de la comunicación oficial. 
Esto como una suerte de antídoto, respecto a diversos sondeos de opinión con resultados tan favorables al oficialismo como enclenques en sus fichas técnicas o condiciones de realización. Los cuales fueron difundidos y divulgados, gracias al concurso de diversos analistas que ensayaron osados malabares lingüísticos al intentar razonar sobre tales guarismos. Muchos de ellos, haciendo su debut en los medios y ratificando que Salta es la principal productora del país de consultores políticos. 
En los días previos a las Pascuas tampoco faltaron memoriosos que hicieron retrospectivas de escenarios electorales pasados. En particular, el correspondiente a 2007 cuando en amplios sectores de la dirigencia del oficialismo de entonces era incesante el voceo y la creencia de montar sobre un caballo ampliamente ganador. Hay algunos actores de ese entonces que aún pueden verse en funciones, hasta el día de hoy.
Aunque es claro que la historia no se repite dos veces -salvo en su versión paródica- y el giro copernicano impreso en las campañas con el cambio en el sistema de votación. La de 2007 fue la del último escenario con voto en papel, previo a la paulatina instalación del actual sistema importado desde suelo venezolano con la empresa Smartmatic, luego con su heredera, Magic Softrware Argentina.
Tener en cuenta esta última variable nos preservará como analistas de cometer el error más descomunal: pecar de ingenuidad. Fuente desde la cual se sale a expresar cualquier verdura, sin temor a suscribir al papanataje.
NdR, 30 de marzo de 2023.