Día de refucilos en Morillo

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Día de refucilos en Morillo
Día de refucilos en Morillo

Las protestas sociales que poco se toleran, lo serán menos si son objeto de cobertura periodística. Tal parece ser el principal apartado del catecismo en Coronel Juan Solá, o estación Morillo. Un colaborador de NdR en medio de aprietes de enviados municipales y un malestar social que persiste. Antesala de lo que vendrá este viernes.

#Gerala #Hostilidad #Prensa #ReclamoSocial

Los vecinos de Coronel Solá definirán en asamblea este viernes si continúan con las medidas de fuerza, luego de la tensa jornada de la víspera, sin soluciones a la vista y con el hostigamiento por parte del oficialismo local a nuestro colega, Daniel Ávila. Este jueves, frente al reclamo por mejoras en condiciones laborales y ayuda asistencial, la respuesta desde el Ejecutivo municipal consistió en promesas apócrifas y matoneo de los guardaespaldas del jefe comunal Atta Gerala, que llegó hasta una evidente hostilidad hacia el colaborador de NdR y periodista de medios radiales de esta región norte.

En la jornada, las huestes del Jefe comunal de esta localidad del departamento Rivadavia se entremezclaron con los uniformados de la Unidad Regional N° 44. Los policías destacados en dicho destino ya recibieron diferentes cuestionamientos, por parte de dirigentes criollos como aborígenes, dada su propensión al actuar en sintonía con lo que dispone Gerala.

En esta oportunidad, el hostigamiento lo sufrió el cronista Daniel Ávila, tal vez debido a la cobertura de cada protesta que se sucede entre los vecinos de esta región del Chaco salteño. Una labor que le costó al reportero, quien en reiteradas oportunidades colabora con este periódico digital, ser “borrado” de varias empresas periodísticas audiovisuales de los departamentos Rivadavia y San Martín.

Además de los empellones e improperios hacia Ávila, tal vez haría bien el INADI en tomar conocimiento de la verba desprovista de escrúpulos étnicos que esputan desde el gabinete municipal como desde su principal despacho hacia los vecinos de comunidades originarias. Con mayor vigor, desde que se difundió en este y otros medios la remuneración de $ 33 por cada hora de changa (desmalezado, limpieza urbana y otras labores que requieren de gran esfuerzo físico) a vecinos reclutados en condiciones laborales reprobables y al margen de las leyes.

Como intendente salido de otro siglo, la gestión Gerala cuenta con lo que vendría a encuadrar como versión nordesteña de la mita y el yanaconazgo. Aunque sin tasajo, ni el vaso de agua para los labriegos que aportan a la prosperidad de otros prójimos, algunos registrados sólo de vista y otros que ni siquiera eso.

NdR, 1 de julio de 2021. 


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