#Zavaleta #Sueter #RayMillandBand
Una cuestión embromada es armar un cancionero como para el Spotify de alguna de estas noches venideras, sacudidas por los coletazos de esta nueva ola. Una pista que no debe faltar le pertenece a un prócer del rock oriundo de La Caldera, cuyo intendente Diego Sumbay hace unos días nos comentó que espera la baja en el nivel de alerta sanitario para invitarlo.
Obviamente, hablamos de Miguel Zavaleta. Figura saliente en la escena del rock argentino de la década del 80, autor de una canción a lo mejor poco visitada, aunque súper recomendable: “Vuelvo a Salta”. El ex Suéter, definió que “es técnicamente un huayno, solamente que yo me tomo la libertad de hacerlo como a mí me gusta, pero sí, el folklore es fundamental para mí. Las melodías de la zamba seguirán pegadas dentro mío por siempre, eso es así”. 
El tema corresponde a su trabajo “No se, quizá, suerte”, firmado por el prócer caldereño en 2011. Nada menos que con el Palo Pandolfo como productor artístico y Mario Breuer como ingeniero de sonido, un trabajo que en una década de editado no estuvo tan gastado, a lo mejor por falta de promoción. Y eso que el tema mencionado recibió un premio de SADAIC en 2007, mientras Zavaleta aguardaba grabarlo con los Suéter, algo que no sucedió por desinteligencias entre sus miembros.
“Acullico de la soledad/quiero vino contra el dolor/Ya la lluvia se disipó,/Estoy llegando a verla./Solo fue un momento/allá en La Caldera/El mejor momento de mi vida entera”, entona en dicha pista. Pocos le quitarán ese espíritu inquieto, al que cuesta imaginar en estos momentos de quedar en boxes, de manera obligada.
Un dandy de la noche porteña, compinche entrañable de Charly García y figura infaltable en las reseñas de “Buenos Aires no duerme” que en los 80 publicaba el suplemento joven, rocker y clarinista, con firma de Laura Ramos. Con el grupo –Sueter- registraría “Él anda diciendo”, “Amanece en la ruta”, “Comiendo Gefilte fish” y “Extraño ser”, un tema que también tocaría en los 90 Man Ray. Pero su veta artística no terminaba ahí.
Una de las creaciones más extrañas y sorprendentes en cuanto a lo artístico sería la Ray Milland Band. La leyenda intuye que el rocker caldereño fue quien le tiró la idea a Pipo Cipollatti y Andrés Calamaro, quienes se prendieron de inmediato. La versión de lo que estaban pergeñando Zavaleta, Cipollatti y Calamaro, luego llegó a oídos de Charly García y Pedro Aznar, quienes rezongaron por no haberlos participado de esta iniciativa.
De tal manera que hacia fines de 1985 la Ray Milland Band tendría en las voces a Zavaleta y Calamaro, en 1985 (en la de 1986 se uniría Cipollatti, quien en la ocasión anterior andaba de gira), como también a Daniel Melingo y Camilo Lezzi. Mientras los instrumentistas serían Gringui Herrera en Guitarra, Gustavo Dones en Bajo Charly Garcia en teclados Pedro Aznar  en percusión y Pablo Guadalupe en Batería.
El nombre del grupo homenajeaba al protagonista de la película clases B, firmada por el genial Roger Corman, y que era un infaltable en las trasnoches de fines de semana en la televisión abierta. Hablamos del filme “El hombre con la visión de Rayos X”, estelarizada por Milland, actor de origen gales, luego nacionalizado estadounidense. 
La trama indica que Milland personifica a un investigador que intenta descubrir un método para incrementar su visión. Pero que tras lograrlo, esto se convierte en una carga. Hasta que se arranca los ojos, mientras repasa un pasaje de la Biblia que indica que “si tu  mirada es maligna arrancate los ojos”. 
Existen registros audiovisuales de La Ray Milland en el programa “Badía & Compañía”, con los músicos pintados de negro y la plena complicidad del público y del conductor, el ya fallecido Juan Alberto Badía. En una de sus últimas apariciones en medios masivos, Zavaleta le dijo a un periodista de Clarín que estaba “más quemado que Nikki Lauda”. Tal vez porque avizora el momento de volver a La Caldera.
NdR, 18 de abril de 2021.