#Guías #Política #Armados #Salta
Por: Federico Pérez (*).  
De todos los ítems que restan definirse en la segunda semana de marzo, el principal es el del cronograma electoral 20-21 visto desde la óptica gaucha. La fecha del 4 de julio es inamovible para el saenzismo? Dependerá de la situación epidemiológica? Incidirá la definición del cronograma para los comicios nacionales? Cómo se mueven las demás fuerzas con las que dirime el oficialismo?
A la vuelta del mandatario provincial, Gustavo Sáenz, exudan gestos asertivos en cuanto a lo anunciado y poco menos que precisan dónde preparan los sanguchitos de miga, las pizzas y la sidra para expresar algarabía la noche del primer domingo que trae julio. En cambio, en el romerismo siguen lineamientos de armado electoral de “nueva agenda” y en el Frente de Todos le ponen porotos a la posibilidad que una reestructuración de las elecciones en cargos nacionales incida en una modificación de los comicios lugareños.
De hecho, aún resta por definir si habrá Primarias a nivel nacional o bien se podría instrumentar una especie de Ley de Lemas como las que posibilitaron las ajetreadas presidenciales del año 2003. Allí, cada frente podía ir a esta selección con dos o tres candidatos, los que en última instancia sumaban sufragios para un mismo tinglado.
Es que, a diferencia de la aparente despreocupación por lo que pudiese suceder en el corto plazo que se da el saenzismo, en los otros dos grandes sectores parecen más interesados en el mediano plazo. Mientras el oficialismo provincial fijó su eje en la prontitud de los comicios provinciales, en un escenario con otras fuerzas aún en plena tarea de organización interna, los titirromerianos y kirchnerianos locales miran con gran interés el post 21.
El thinklab del CCM
En las cercanías de avenida Paraguay -nido del CCM- todo se guía por la estudiada receta de la Alcaldesa, Titi Romero, y la Jefa de Gabinete, Agustina Gallo Puló. Dos mujeres como intérpretes de la “nueva agenda”. Un verdadero thinklab que ambas encabezan y viene con planes muy ambiciosos, en contraposición al intento inicial de bajarles precio.
En el corto plazo, daría igual si bajo este paraguas de Romero-Gallo Puló juegan dentro o de manera offshore en la convocatoria electoral de este año los sectores del Frente de Todos, el radicalismo o el Pro. Si no sucede ahora, resultaría conveniente que ocurra más adelante, una hipótesis auxiliada por la puja netamente por cargos legislativos a seleccionar este año.
Lo importante en el planteo “nueva agenda” que enarbolan Titi R y Gallo Puló es el fondo del asunto a discutir. “Ambiente, género, interrupción voluntaria del embarazo -IVE- y transparencia son algunos de los temas de la llamada ´nueva agenda´ que articula demandas de manera transversal y hace tambalear a los partidos políticos”, conjeturó unos días atrás el consultor Leandro Salaberry [portal La Arena, 28 de febrero de 2021].  
Mientras que a mitad de la semana que se fue, en relación a la puesta en marcha del proyecto “Soberanas” la página oficial del Ejecutivo capitalino salteño definió que “el principal objetivo es la superación de cualquier condicionante a la igualdad de género”. En el evento, estuvieron codo a codo con la Alcaldesa capitalina la subsecretaria de Trabajo de la nación, Pamela Ares dirigentas del FdT, del Partido Renovador de Salta, de partido Felicidad, y representantes de entidades civiles especializadas en cuestiones de género.
“Sigamos trabajando juntas!” exhortó Titi R, luego de la presentación del programa orientado a lograr “inclusión financiera, digital y alimentaria de las mujeres”. Iniciativa en la que, justamente, se requiere de transversalidad en este proceso dinámico, aún así que se produzcan zarandeos en los andamiajes partidarios. Esto va más allá de las ideologías, podría decir en los días que corren el teórico estatal Francis Fukuyama. O tal vez su alumno tan mencionado por acá: Jaime Durán Barba.
Lo que separa
Y si una de las barreras que se interpone en la mancomunión de las mujeres es la filiación partidaria, en general otra de las variables que obstaculiza esta “nueva agenda” es el catolicismo. No la religión, sino solamente su variante apostólica & romana. Tres años atrás, se anticipó desde un portal de investigación periodística que “ya está en las gateras la nueva ola negra (o tal vez naranja) que se está gestando”.
En julio de 2018, el sitio El Disenso contó que “de un día para el otro apareció en agenda la separación de la Iglesia y el Estado”. En condición inicial de globo de ensayo, el artículo especificó que “la fuerza de choque será nuevamente el progresismo empujado a la calle a luchar por las premisas duranbarbescas” (Ver link “El arte de dividir”).
El envión inicial del 1 de marzo pasado al Concejo Deliberante, por parte de Titi R, repartió loas y críticas, a raíz del discurso que ofreció la Jefa comunal. El que tuvo pasajes como para analizar detenidamente. Uno de ellos: “con el Plan Unidos desde el municipio llegamos a más de 13.000 familias que viven en más de 200 barrios de nuestra ciudad. Garantizamos la entrega de 50.000 raciones de comida por semana, y fue posible gracias al trabajo en comunidad que impulsamos junto a la Iglesia Evangélica, a centros vecinales y a organizaciones barriales”. 
A diferencia de otros distritos, el catolicismo gaucho no es de exponer ni siquiera un posicionamiento con tibieza respecto a tal o cual problemática de estos días. Con una conducción que se asemeja más a las ovejas que al pastor, es poco aventurado vaticinar que en España y Mitre se avizore algún asunto diferente a que si el 15 de septiembre se realizará, o no, la habitual procesión.
Con distinta motivación, en el saenzismo se “planifica” de acuerdo a lo ritual & lo habitual lo que se espera que suceda. De acá a dos semanas o el mes siguiente, o como máximo en el segundo semestre del año. Mientras que lo que acontezca en 2022 o 2023 pareciera algo demasiado lejano. Mucho menos el acercamiento [táctico? Estratégico?] ensayado desde un gran sector del FdT hacia el romerismo. Tal vez, a sabiendas que en el corto plazo, ello no interfiere con el proyecto oficialista. 
Link relacionado: 
https://www.eldisenso.com/politica/el-arte-de-dividir/
(*) NdR, 8 de marzo de 2021.