La centuria de Jaime

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La centuria de Jaime
La centuria de Jaime

Este viernes, la cultura popular argentina rememora el centenario del nacimiento de Jaime Dávalos. Poeta, conocido por su obra literaria y musical, de la mano de Eduardo Falú conformó una de las duplas creativas que introdujo innovaciones en el folklore. Y con su arte ofreció un vistazo de los paisajes salteños, entre su prolífico imaginario.

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El festejo en dorado para la cultura está vinculado al centenario del nacimiento del salteño Jaime Dávalos, una de las figuras poéticas de gran proyección a nivel nacional. Con una obra inserta en el consumo del arte, sus creaciones permitieron al resto del país dar un gran vistazo a Salta, tanto en solitario como en la dupla que conformara con el cantautor Eduardo Falú.

La hija menor del creador, Florencia Dávalos, lo describió como “un fuego encendido alrededor del cual nos venimos reuniendo hace varias generaciones”. La artista rememoró a Jaime en base a “sus canciones, de una hondura y un vuelo poético inmenso me conmueven cada vez que las atravieso con mi voz. No es posible salir intacto después de cantarlo. Se despliega en mí un imaginario, un paisaje interno alucinante”, le dijo este viernes a la agencia Télam.

Un recorrido junto a Falú que dejó piezas como “Canción del jangadero”, “Tonada del viejo amor” y “Vamos a la zafra”, las que como dice Florencia, darían como para un fogón interminable, con entonaciones prolongándose en las noches veraniegas. Los críticos  remarcaron en diversas ocasiones la pensada elusión a los modelos y lugares comunes del cancionero popular de mitad del siglo XX, en base a situaciones de la vida diaria, bajo la mirada de la gente de pueblo, alternando instantes de dicha y de pena.

"Temas universales como el trabajo, el amor, las costumbres, el destierro, la lucha por la subsistencia, entre otros, desde una mirada particular centrada en la realidad de la gente de nuestra tierra, que no sólo en Argentina, sino Sudamérica", recordó Florencia. Un mérito del cual no está exento Eduardo Falú, con quien Jaime se entendía casi de memoria, y cuya conjunción de talento posibilitó que esta obra tuviera trascendencia y perdurara en la memoria de los argentinos.

La hija del escritor evocó estas situaciones, en la antesala de su presentación que está prevista para este sábado, en el Centro Cultural Néstor Kirchner. Allí, protagonizará un homenaje a Jaime, a través de sus creaciones, y el espectáculo podrá seguirse en todo el país por su canal de Youtube.

En el show, Florencia contará con el piano, los arreglos y la dirección musical de Julieta Lizzoli, los vientos de Eliana Liuni y la percusión de Mariana Mariñelarena, en una propuesta que suma como voces invitadas a las de María de los Ángeles "Chiqui" Ledesma y Milena Salamanca.

El poeta Jaime Dávalos nació en la ciudad de Salta en 1921, era hijo del escritor Juan Carlos Dávalos y de Celecia Elena. En 60 años de vida, recorrió todo el país y tuvo contacto con los paisajes y las historias de la gente, fuente de inspiración de sus poemas, canciones y relatos.

Su primer acercamiento a la música fue tocando la armónica, pero al igual que sus seis hermanos, se inclinó por el canto con guitarra. Entre fines del 50 y principios del 60 tuvo sus propios espacios en televisión: "El Patio de Jaime Dávalos" y "Desde el Corazón de la Tierra", éste último ganador del Martín Fierro.

Según cuenta la historia, Jaime tocaba de oído la guitarra y el charango y fiel a su espíritu inquieto, también incursionó en otros oficios como el de dibujante, alfarero y titiritero.
Fue padre de siete hijos de su primer matrimonio con Rosa, tuvo a Julia Elena (conocida cantante), Luz María, Jaime Arturo y Constanza y de su segundo matrimonio con María Rosa Poggi tuvo a Marcelo, Valeria y Florencia, quienes de alguna manera estuvieron vinculados al arte, continuando la tradición de una familia de artistas.

Prolífico y sensible, plasmó su mirada comprometida en libros como: "Rastro Seco" (1944), "El Nombrador" (1957),  "Toro viene el río" y "Coplas y canciones" (ambos publicados en 1959). También se destacó como recitador de sus versos, creando un estilo al que luego le siguieron poetas consagrados como Armando Tejada Gómez y Hamlet Lima Quintana.

Junto a Eduardo Falú compusieron grandes canciones, algunas de ellas recopiladas en 1962 en “Canciones de Jaime Dávalos”, entre las que cuentan, además de las mencionadas, “Hacia la ausencia”, “Zamba de los mineros”, “Trago de sombra”, “Zamba de San Juan” y “Tiempo dorado”, entre muchas otras.

Luego de esta intensa actividad en vida, Dávalos falleció en la ciudad de Buenos Aires el 3 de diciembre de 1981, sin embargo dejó una huella inconfundible en la cultura popular argentina.

NdR, 28 de enero de 2021.


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