F.P. (*).
La decisión de
bajar del horizonte burocrático al polémico Memorandum 08/20, ordenado por el
propio gobernador Gustavo Sáenz, implicó una severa reprimenda para su ministra
de Salud, Josefina Medrano de la Serna. Como para no dejar dudas, este lunes la
página oficial del Gobierno provincial publicó esta confirmación a la que
ilustró con una fotografía en la que el Secretario General de la Gobernación,
Matías Posadas, parece indicarle a la titular de esta cartera el camino a
seguir.
Los que algo
conocen de los entretelones grandbourgianos apuntaron que aquella decisión de
Medrano de la Serna había sido un manotazo a las apuradas, cuya intención era
ponerle paños fríos al debate por la base de datos sobre mortalidad infantil y
la incertidumbre generada por una sospecha que estos archivos serían
susceptibles de comercialización desde la faz privada.
Lo cierto es
que el debate entre la ex cartera de Primera Infancia y Desarrollo Social, a
cargo de Verónica Figueroa, llegó a su climax cuando la segunda apuntó que “deberían
preguntarle a (Carlos) Abeleira”, luego de aclarar que en su rol actual nunca
recibió dicha información sobre este sector social crítico.
Luego de esto,
el fin de semana el Ministerio de Salud emitió esta circular ordenando la “Confidencialidad”
de todos los datos en poder estatal, relativos a los casos de muerte por
desnutrición e indicadores sanitarios correspondientes al norte provincial.
Pero cuando esta recomendación hecha por Medrano de la Serna recayó en medios
nacionales, cerca de Sáenz y de Posadas advirtieron que este emparche pudo
resultar peor que el riesgo que
intentaba conjurar.
De acuerdo a la
línea oficial, la baja a este Memo de la polémica “se adoptó ante las
interpretaciones suscitadas en relación a esa disposición interna de la cartera
de salud”. Con ademán de contrición como surge de la fotografía oficial, al
exigírsele explicaciones “la ministra Josefina Medrano explicó que el espíritu del Memorándum 08/20
tenía la finalidad de resguardar la transparencia, cierta y correcta de la
misma”.
Con cierta
nostalgia, la funcionaria intentó fundamentar que “el instrumento era una
herramienta interna que ayuda al manejo responsable y legítimo de los datos que
surgen en el Ministerio de Salud a fin de garantizar el derecho al acceso
público de la información de manera certera”.
Pero las buenas
intenciones también son las que pavimentan el camino hacia el averno. La semana
anterior, la Administración Sáenz se comprometió con el Foro de Observación de
la Calidad Institucional de Salta en cuanto a la venidera Reforma de la
Constitución provincial la que, entre otros apartados, propende a una mayor
apertura en la información gubernamental y control ciudadano sobre los actos
del gobierno.
(*) NdeR, 20 de
enero de 2020.