#UmbralDefault
F.P.
La pulseada del Banco Central con los operadores del mercado cambiario sería entretenida como un match de ping pong, si no fuese que involucra directamente a 47 millones de almas. Visto en esta perspectiva, el escenario financiero y cambiario se tiznó en un tono pardo en el primer tramo de la semana y ya pocos especialistas se animan a apostar un solo penique por el sostenimiento del tipo de cambio actual.
La mecha se acortó dramáticamente al final de julio, en medio de manotazos gubernamentales a todo aquello sospechado de tonalidad verde. Mucho más, luego de la meteórica suba de tasas de interés en la licitación de este martes en que Yrigoyen 250 -sede de Economía- comprometió el pago de 65,3 % para Letras de cortísimo plazo. Y ni siquiera con esta ganga logró convencer al sector especulativo.
Más bien puede que sea debido a esta elevadísima tasa de interés en las Lecap de corto plazo, tras la cual los operadores empezaron a mirar de manera oblicua hacia esta dirección. Hasta podría decirse que a julio le faltaron días si contabilizamos que en la licitación del pasado 7/07 Economía ofreció 38,9 %, y diez días después la catapultó hasta el 47 %. Aunque el 65,3 % del martes 29/07 batió todos los registros…y aún así quedaron sin renovación un 24 % de los papeles ofrecidos.
En la city porteña creció el número de especialistas en finanzas que empezó a alertar sobre este flanco, similar a un témpano que 113 años atrás malogró el derrotero de una afamada embarcación considerada ´insumergible´. Al son de la advertencia que “ya el dólar no responde a la suba de tasas”, como publicó en la víspera la cuenta de X bautizada ´TraderBCRA´.
En medio de esta agitada jornada de negocios de este martes, narró que “el gobierno hizo una chanchada vendiendo reservas en $ 1293 para marcarlo y el mercado se los llevo puesto”, ya que llevó al dólar oficial hasta $ 1302,5 en el segmento mayorista. Sucede que entre los operadores rioplatenses no se “come espejitos de colores y saben que este tipo de cambio es irreal”, por más elevación de la tasa de interés, cuyo único destino será arrojar “más que nafta al fuego”, explicó ´TraderBCRA´.
Con cerca de 3 billones en Letras de Capitalización de corto plazo no renovadas (aún con tasa de interés sideral o a causa de ésta) la incertidumbre en la platea preferida del gobierno fue palpable. Lo cual “más que extraño, una bola de deuda criminal”, sintetizó el periodista Ari Lijalad del portal El Destape, acerca de este descocado accionar del equipo timoneado por Luis Caputo.
Con cierto remilgo, el economista Christian Buteler sentenció que “algo no está bien” en el esquema financiero y cambiario impulsado desde Yrigoyen 250. Empezando con el pago de intereses del doble de la inflación proyectada (30 %) para aspirar pesos circulantes que podrían ir a la compra de dólares. Por lo cual, Buteler resumió que “el problema no está en el 75% de rollover sino en el 60%/65% de tasa”.
A punto tal que entre los ejecutivos de negocios financieros desempolvaron el vocablo “reperfilamiento”. Esa introducción lingüística realizada por el ´inolvidable´ ministro de Economía Hernán Lacunza, aquel recordado agosto de 2019 cuando el macrismo dispuso la cesación de pagos -default- de Letras, Bonos y pagos al Fondo Monetario Internacional. Con lo cual empezó a armar las valijas, a preparar el chek in y ensayar mímicas de saludos de despedida a una multitud inexistente. 
NdR, 30 de julio de 2025.