#SumaDeTodosLosMiedos
F.P.
La rueda final de negocios de esta semana tendrá relojes atentos al inicio de la jornada -una hora antes del mediodía- así como la vista fija y el oído atento al ulular de alarmas que sonaron en las últimas horas. El origami cambiario del mileidismo empezó a crujir debido al mismo motivo de festejo presidencial: los lineamientos de Make America Greta Again del renaciente sector trumposo. La que suele dejar con los bolsillos resecos a club de fans y simpatizantes descocados.
Algo se ha escuchado en los últimos días acerca de la comparación de lo que sucede en Brasil como bastante similar al zarandeo cambiario que se registra en suelo criollo. La diferencia es que Brasil cuenta con reservas en su Banco Central por u$s 372.000 millones para darle al timón ante una situación como ésta, mientras Argentina contabiliza reservas negativas (en su saldo neto).
En la rueda de este jueves, el BCRA viene de chamuscar u$s 600 millones para sostener el origami cambiario vigente hasta estas horas. Los especialistas compararon esta millonada con la que decidió quemar el macrismo en junio de 2018 (700 palos verdes), lo que empezó a ennegrecer su horizonte electoral.
En este contexto, el analista financiero Christian Buteler indicó en la red social X un informe de la consultora Outlier con estimaciones que “las reservas netas al 19/12 en u$s 10.489 NEGATIVAS”, empardan al nivel registrado hace un año atrás. Claro que “esta cifra no incluye los u$s 599 millones vendidos” en la ronda de este jueves, lo que llevaría el número hasta -11.000 millones de dólares.
En el medio, hubo decenas de conjeturas en cuanto a los motivos por los que se verificó el tembladeral económico, respecto al cual muchos advierten que es sistémico. Lo que, lejos de contraponerse, prefigura un paisaje en el que “aportan” en la misma dirección los pagos de aguinaldo, las vacaciones y la mejora relativa que a nivel comercial le proporcionó al vecino país un real devaluado.
En medio de tal centrifugado de variables, la dirección adelantada por la naciente administración trumposa -gestión no iniciada pero que ya le destinó un tackle al patorengo demócrata- tuvo incidencia innegable en el “quality jump” reseñado desde esta página [NdR: Ver artículo]. Es decir, apostadores que ven menguar su altísimo nivel de ganancias en los “piojosos” de las finanzas o mercados emergentes y como resguardo optan por mesas de apuestas algo más seguras.
En esta línea de conducta se inscribió la movida dada en horas pasadas por la automotriz Toyota, señal polisémica a la cual diversos brokers decodificaron como persiana bajada al pedaleo financiero o carry trade. Esta compañía pidió u$s 760 millones al Banco Central de la República Argentina, la que alternaba entre apuestas a la moneda gringa (o instrumentos en tal denominación) y en la tasa de interés criolla.
En caso que la movida de Toyota se transforme en una línea de acción a imitar en el equipo económico “están complicados”, le dijo un analista de mercado al periódico La Política Online. Esta compañía “pateó el pago de importaciones para apostara las tasas en pesos. Pero ahora el dólar está subiendo y le ganó al carry trade. Por eso sale a dolarizar activos”, resumió una fuente del Central citada por este portal.
Se sabe que con el dólar comenzando a arrancar de nuevo su marcha ascendente pueden ser muchos más los millones optando por bailar el minué esmeralda, dejando al peso argentino en condición muy macilenta. Y la pizarra que miran analistas, apostadores y especialistas de organismos internacionales es el nivel de reservas, uno de los puntos flojos del menú Luis Caputo-Javier Milei.
Un panorama trazado solamente en función del corto plazo espera el topetazo del balance de pagos para describir la relación comercial con el socio carioca, a la que hacia febrero deberá agregarle la salida de dólares por turismo. Es decir, una preocupación que va incrementándose tanto en las próximas semanas como si la mirada se prolonga de acá al primer cuatrimestre de 2025. 
NdR, 27 de diciembre de 2024.